Persona, animal o cosa

Verano. Sintomatología

Berto Romero

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Me enteré del 40 aniversario de la llegada del hombre a la Luna el mismo día en que se celebraba. Iba yo viajando en el asiento trasero de un coche, y alguien lo comentó al relacionar la noticia con la canción que sonaba en la radio: "Man on the moon" de REM. Identifiqué el primer síntoma con claridad cuando percibí que no sentía la necesidad en profundizar en la noticia, y que durante el resto del viaje sólo pensaba en el humorista Andy Kaufmann.

Un día más tarde mi madre me alertó sobre la fatalidad que al parecer se cierne sobre la humanidad tal y como la conocemos. Según me contó, alguien ha dicho en alguna parte que la gripe A nos destruirá como especie pasado el verano (un detalle de cortesía para los países que, como el nuestro, basan su economía en el turismo). Me recomienda que posponga tener un hijo hasta que pase el peligro, ya que algún experto ha señalado un mayor riesgo potencial para las embarazadas (creo que se refiere a inseminar a una mujer, pues estoy casi seguro de que es perfectamente consciente de que no puedo concebir por mí mismo). Segundo síntoma: no muestro interés alguno en averiguar más datos sobre la catástrofe inminente. Es más, una vez asimilada la información, muestro un soberano cuajo llegando incluso a echarme una siesta.

Tercer síntoma: Mi hermano me habla de unos reportajes que ha emitido Cuatro sobre el caso Gürtel y durante un lapso de varios minutos entiendo "el caso Urkel" y fantaseo sobre qué le puede haber ocurrido esta vez al adorable vecino de los Winslow, de quien ya se especuló en su día que podría haber muerto de sobredosis.

Cuarto síntoma: He visto por el rabillo del ojo una serie de fotos en las que aparecían Berlusconi y un culo. Y ni siquiera he dejado que se deslizaran del rabillo a la retina.

Ya es oficial: he perdido definitivamente el contacto con la actualidad, sumiéndome definitivamente en los vapores del limbo veraniego. Soy víctima del letargo de persiana y calzoncillo. Como pueden comprobar he quedado incapacitado para continuar con mi labor periodística en este sacrosanto espacio. Volveré dentro de unas semanas, cuando haya conseguido arrancar este telo de mi cerebro. Hasta entonces, que ustedes lo pasen bien.