Persona, animal o cosa

COMER. Semana uno.

Berto Romerocomer-blog.gifUn buen amigo considera que el hecho de comer, entendido como "sentarse a comer" supone, conceptualmente, mucho más que la operación de ingerir alimentos. Considera que cada una de las comidas de la jornada actúa como un hito, como una señal distintiva que divide el día en fracciones. Su función es seccionar cada grupo de 24 horas en franjas diferenciadas que podemos colorear mentalmente. Un mecanismo que nos ayuda a orientarnos, así como a organizar y estructurar nuestra vida. Dicho truco psicológico, sostiene, fue creado por el ser humano para no sentir el ciego terror de enfrentarse al amenazador abismo de una gran masa de tiempo amorfo, homogéneo y monolítico. Rutina, al fin y al cabo. Tan denostada como indispensable para vivir en equilibrio. Así que hola de nuevo y feliz final de la semana de reenganche o "semana uno".Volviendo a lo de "sentarse a comer", en este caso noticias. El menú informativo es exactamente el mismo que teníamos justo antes del parón estival. Como era de esperar, por otra parte, ya que, paradójicamente, el verano es el congelador del año. "Cuando la actualidad se pausa cual Han Solo en carbonita" (la cita es mía, pero entrecomillada parece como que coge más entidad). Legañoso, pues, despierto del dulce coma para comprobar cómo las mismas amenazas siguen en activo, acechando: ahí están la crisis, el paro, la gripe A, el debate sobre el Estatut, Federico Jiménez Losantos, horror, ahora tertuliano televisivo e incluso una red de espionaje de chichinabo oculta tras cada esquina. Un repaso a los medios de comunicación del mismo día 1 de septiembre me inocula la crispación de nuevo en el organismo. Y el desasosiego se me agarra como una lepra de bienvenida.Así, ante la recién delineada parrilla por colorear del curso que se avecina, les lanzo un "como decíamos ayer", parafraseando a Fray Luis de León cuando, en el siglo XVI, reanudó su clase en la Universidad de Salamanca tras haber sufrido un largo encarcelamiento a manos de la Inquisición. Si es que este dato histórico es cierto. La inseguridad me atenaza mientras buceo en Internet intentando contrastarlo. Pero de este tema ya hablaré en la columna de la semana que viene, una vez estemos ya todos sentados a la mesa.