Persona, animal o cosa

PAQUITAS - Un comercio heterodoxo de barrio.

Berto Romero

Es una panadería-pastelería donde también venden salazones, conservas, pasta, verduras, embutidos, vinos, licores, galletas y muchas cosas más. Cuenta con un par de mesas con sus sillas puestas en un rincón para tomar allí un café. Y abren todos los días del año desde primera a última hora. En casa llamamos a este establecimiento "Las Paquitas". No es su verdadero nombre, pero lo hacemos porque lo regentan dos señoras, y tiene espíritu de badulaque. Las rebautizamos como "Paquitas" al percatarnos de su parecido con una tienda de las que habitualmente regentan los pakistaníes

Tiene una puerta de entrada por la que no se puede salir y una puerta de salida por la que no se puede entrar, de manera que sólo accedemos al comercio cuando recorremos la calle en uno de los sentidos. De este modo, entramos y salimos manteniendo la dirección de nuestro trayecto. Porque si se hace al revés, para continuar el sentido de la marcha hay que avanzar unos metros hacia la entrada para luego deshacer el camino hasta la salida.

Hacen los mejores cruasanes del barrio, y normalmente los compramos de cuatro en cuatro. Porque los comemos de dos en dos el sábado y el domingo, días en que nos permitimos ese lujo. Hemos observado que las Paquitas envuelven siempre los cruasanes en paquetes de a dos. Si compras cuatro, te ofrecen dos paquetes. Si compras seis, tres paquetes. Un día las pusimos a prueba y compramos tres, sólo para ver qué ocurría. Hicieron dos paquetes, uno con dos cruasanes y otro con un solo cruasán. Y nos pareció ver una mueca de desagrado en el rostro de una Paquita mientras lo envolvía.

Una vez entramos en "Las Paquitas" en septiembre y observamos con asombro que vendían roscones de reyes. Pregunte el por qué de vender roscones de reyes si no era enero y me contestaron que los hacían de vez en cuando, cuando les apetecía. ¿Y llevan dentro un haba y una figurilla? No, respondieron con cara rara, eso sólo se hace en Reyes. Así que les compramos un roscón de reyes en septiembre. Y en Reyes lo compramos en otro sitio. Es lo que las Paquitas habrían querido.