Persona, animal o cosa

DISCO DE ORO. Soñar es gratis.

 Berto Romero

disco-de-oro-blog.jpg

Supongo que ya se han enterado. A partir de esta semana es más fácil conseguir un disco de oro. Lo ha dicho la Promusicae, que no es la diosa griega de la melodía, sino la patronal que aglutina al 94% del sector de la industria discográfica española. La venta de discos ha caído un 30,5% en el primer semestre del año, y aunque ha subido algo la venta en soporte digital, eso que llaman "descargas legales", el sector sigue en una fase económica conocida por los especialistas como "desplome" o "caída libre". De modo que como se venden menos discos, en consecuencia ha habido que reducir el número necesario para conseguir uno de oro (ya sólo hay que llegar a una cifra de 30.000 ejemplares y no 40.000 como hasta ahora). No hay mal que por bien no venga, claro, ya que esto quiere decir que todos estamos un poco más cerca de conseguir nuestro sueño (dorado) de tener uno en casa. Aunque sólo sea por tenerlo. Colgado en la pared, en la vitrina junto a las tazas de café, o incluso para usarlo como protector del hule al poner la cazuela, o para hacer girar la tele, o qué se yo, para cortar la pizza con él.

¡Un disco de oro por sólo 30.000 copias! Y con tu nombre grabado en él, supongo. Si te lo graban en un iPod cómo no en tu propio disco de oro. Imagínate que te sacas cuatro. Con una caja de fruta y un par de ejes te puedes montar un carricoche con ruedas de discos de oro. Esto ya es fantasear por fantasear, pero qué demonios, soñar es gratis.

Bueno, y esta semana se ha conocido también que el número de personas que pasan hambre superará este año los mil millones, por primera vez en la historia. Hambre de la buena, de la de no tener una taza de comida al día. No de la de "son las cuatro, Mari Carmen, y me comería un borrico". La NBA del hambre. Son datos del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU. Ha dicho la directora de este organismo, Josette Sheeran, que con este dato se bate una marca histórica y se cruza una barrera psicológica. Y también que se trata de un problema que, paradójicamente, podría solucionarse con menos de un 1% de las inyecciones económicas  que han hecho los gobiernos para luchar contra la crisis económica internacional. ¡¡Un 1%!! Esto ya es fantasear por fantasear, pero qué demonios, ¿soñar es gratis?