Persona, animal o cosa

Superandreu

Marta Nebot

Tenemos nuevo superman, más con cara de Calculín que de superstar, pero igual de poderoso en su rebeldía con causa. El juez Andreu se propone sentar en el banquillo hasta al ministro de defensa israelí que en 2002 permitió, por matar a un mando de Hamás, una masacre de civiles en Gaza. Su auto parece gritar: "basta de justificar los efectos colaterales; que, los llamen como los llamen, siguen siendo asesinatos de inocentes aunque ya no se nos permite ver la sangre". Otro superhéroe nacional, el juez Pedraz (que está defendiendo a El Tibet) está también con este asunto, a través del caso de Couso (el cámara español asesinado por el ejercito yanqui en Irak, como confesó en televisión el que apretó el botón). Su lema podría ser: "no a las guerras sin testigos y el que los mate, al menos, que lo pague". Por su parte, Supergarzón (que se caracteriza por ir siempre a por lo más grande) va a por los que montaron Guantánamo, por más que el fiscal general del Estado le acuse de fraude. El presidente del Consejo General del Poder Judicial añade a las críticas un pesimismo demoledor. Dice que ninguno de los casos de este tipo "ha llegado a feliz término". Pues a mí me hizo muy feliz que Pinochet se llevara un buen susto y contra Israel cada vez son más los superhéroes del ejército del bien mundial que están contraatacando. Por ejemplo, acaba de aparecer enla ONU SuperIan Martin con un informe demoledor, sobre la última invasión de Gaza, que ha producido "un terremoto diplomático internacional". Obama, que a veces también parece que tuviera capa, anuncia que será firme en este asunto y su vice, con palabras concretas, lo está confirmando.En conclusión, los que quieren cambiar el mundo de verdad tienen que trabajar en panda porque la realidad siempre es más dura y larga que una saga. Se tarda mucho en generar jurisprudencia contra la impunidad y más en grabarla en el subconsciente colectivo. Si todos los países pusieran su granito de arena, habría menos tierra con injusticias. Así que, aunque aquí llevan un tiempo amenazando con cortar capas para evitarse problemas diplomáticos, espero que, siendo socialistas los que manden, no lo hagan sólo porque Israel y otros malvados estén pataleando.