EL FOTÓGRAFO DE MIKE TYSON – Back to the future

Berto Romero

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El miércoles pasado, el ex campeón de peso pesado de boxeo Mike Tyson fue arrestado tras una pelea con un fotógrafo. Cuentan los testigos que el fotógrafo provocó a Tyson, y este reaccionó de forma violenta, tratando de hacerse con el carrete. Hay dos detalles en esta noticia que me llaman la atención. El primero es que el fotógrafo provocó a Mike Tyson.

Si me lo permiten, haré un somero repaso de la biografía de Mike Tyson: A los 13 años ya había sido arrestado 38 veces por robos y asaltos. En 1997, en la que ha sido calificada como “la pelea más extraña de la historia del pugilismo”, Mike Tyson le arrancó un pedazo de la oreja derecha a Evander Hollyfield de un mordisco. Pasó tres años y ocho meses en la cárcel por violación. Ha sido acusado y arrestado en varias ocasiones más por altercados, conducta desordenada, asalto, conducir bajo la influencia de drogas, y posesión de las mismas. Como dato final, que nos ayudará a acabar de dibujar el probable estado anímico del ex campeón en este preciso momento de su vida, añado que el pasado mes de mayo Tyson sufrió la pérdida de su hija menor, de tan sólo 4 años.

Así que, el miércoles, el fotógrafo se coloca ante Mike Tyson, una mole de 43 años y alrededor de los cien kilos de peso. Que luce un tatuaje de un tribal en un pómulo y cuando sonríe o enseña los dientes en actitud amenazante muestra dos dientes de oro, una pala y un colmillo. Con ese currículum y pasando un mal momento. ¡Y le provoca! Se me ocurren varias maneras menos efectivas de intentar suicidarse, como echarse salfumán en el colacao o meter la cabeza en una prensa hidráulica.

Sin embargo, creo que existe una explicación a tan temeraria conducta: El fotógrafo es un viajero del tiempo que viene del pasado, concretamente del año 1985, antes de que se televisara por primera vez un combate de Mike Tyson (el 16 de febrero de 1986, en el Houston Field House, en Troy, Nueva Cork, contra Jesse ferguson). Por eso le provoca sin temor a la más que probable total destrucción de su cara. Para lanzar esta controvertida hipótesis me baso en el segundo detalle de la noticia que os anunciaba al principio: el fotógrafo usa cámara con carrete.