Persona, animal o cosa

COPENHAGUE - Calentamiento domiciliar y gestión de residuos.

Berto Romerocopenhaguebaixa.jpg

El ayuntamiento de la ciudad en que vivo acaba de incorporar la separación de la fracción orgánica en la recogida de basuras. En el momento actual, en el domicilio en que vivo, dentro de la urbe de la que os hablo, se lleva a cabo la recogida selectiva de residuos del siguiente modo: nos desprendemos por separado de papel, plástico, vidrio y aceites de cocina, todos ellos en sus cubos correspondientes. Lo demás, que en mi unidad familiar denominamos "basura clásica" se echa todo junto en otro recipiente. Este sistema fue implantado hace unos años y funciona en mi casa con gran eficiencia. De hecho, cuando voy a ver a mis padres y abro su cubo de basuras me horrorizo viendo la amalgama variada que allí aún se recoge.

La separación de la fracción orgánica implica una nueva subdivisión en nuestro pequeño mundo de la gestión del desecho doméstico. Supondrá un esfuerzo. Habrá que buscar un nuevo espacio bajo el fregadero, ya de por sí exiguo, aunque estoy seguro de que podremos adaptar nuestras infraestructuras y continuar así aportando nuestro granito de arena al sostenimiento ecológico. Pero de momento, aún no he querido adoptar la nueva medida. ¿Por qué?

La Cumbre del Clima de Copenhague se saldó con una mera declaración de intenciones sin carácter vinculante. No se mencionan cifras concretas sobre el recorte de emisiones contaminantes y sólo se reconoce que conviene evitar que la temperatura planetaria se eleve por encima de los dos grados centígrados. Los países participantes quedan a la espera de la próxima reunión de la ONU en noviembre de 2010 en México. 

Voy a reproducir el modelo de trabajo de Copenhague. Por mi parte también voy a abrir un debate en mi domicilio sobre la aplicación de la nueva directriz de separación de residuos. Y en cuanto a mi propia emisión de gases contaminantes, haré caso omiso de la petición de algunos miembros de mi familia en el sentido de que las modere, implantando un nuevo menú diario menos rico en huevo, coliflor y legumbres. Cuando los líderes mundiales decidan poner de una vez manos a la obra, reconsideraré mi postura negativa a seguir dando pasos hacia la mejora del reciclaje y la reducción del calentamiento domiciliar.