Koeman, más allá de las etiquetas

Quizá porque cae simpático, quizá porque es holandés, quizá porque fue miembro del Dream Team de Johan Cruyff, a Ronald Koeman se le ha colgado la etiqueta de entrenador ofensivo. Sin embargo, analizando la composición de sus equipos –sobre todo en los últimos tiempos-, no da la sensación de ser un técnico excesivamente atrevido. Sin ir más lejos, en el PSV convirtió el 4-3-3 que solía utilizar Hiddink en un 4-4-2 con un centro del campo más reforzado y trabajador, y en el Benfica llegó a disponer un trivote en el que Manuel Fernandes era, de largo, el jugador con más capacidad para sumarse al ataque.

Si hay que simplificar su estilo con un adjetivo, quizá el que le venga mejor sea el de “equilibrado”. Lógicamente, y esto habla bien de él, Koeman se adapta a la plantilla que tiene. No ha utilizado el mismo sistema en Eindhoven que el que había usado en Lisboa o en el Ajax. Pero sí podemos observar algunas características comunes: uno de los medios centros será siempre claramente defensivo y su acompañante, aunque tenga llegada y disparo lejano, también tendrá capacidad de sacrificio. Los jugadores de mayor poderío ofensivo los sitúa en la banda: le gusta abrir el campo y utiliza extremos, que tendrán mayor responsabilidad táctica según si elige jugar con un único delantero o con dos. No es amante de los laterales que suben en exceso: más de una vez sentó a Nelson –un hombre del perfil de Daniel Alves- cuando estaba en el Benfica y es bastante habitual que utilice a un central para ocupar esa posición defensiva en la banda. Lo que no puede decirse a ciencia cierta es si le gusta llevar la iniciativa o contragolpear: casi siempre ha dirigido a equipos punteros de ligas menores que eran muy superiores a los rivales y estaban obligados a tener el balón. En Europa, en cambio, ante contrincantes superiores técnicamente, ha replegado mucho a sus conjuntos y ha intentado salir con velocidad.

Su currículum como entrenador tiene hasta ahora cuatro estaciones y un balance de resultados irregular. En el Vitesse Arnhem llegó a Europa al frente de un modesto. En el Ajax ganó dos ligas en cuatro intentos. En el Benfica eliminó al Liverpool de la Champions pero quedó muy lejos del Oporto en el torneo doméstico. Y en el PSV ganó el campeonato nacional pese a desaprovechar una ventaja de 11 puntos y llegar tercero a la última jornada.