Opinion · Punto y seguido

Lucha de clases al desnudo

En el análisis de los aficionados al “orientalismo”, destacan dos líneas principales: una que explica todo lo que sucede en los países musulmanes desde la óptica religiosa, y otra que niega la existencia de factores económicos, políticos, culturales y sociales, así como la acción de los actores autóctonos que son divididos, desde un occidentocentrismo, entre los pro y anti occidentales. Buscan en El Corán las razones que justifiquen el suicidio a lo bonzo del joven trabajador tunecino, o las de unas 2.000 mujeres afganas que se inmolan cada año. No asimilan que la bandera del Islam pueda ocultar una economía capitalista y una cruenta lucha de clases.
Así, han llegado a acuñar términos imposibles como “revolución islámica” para referirse a la abortada revolución democrática iraní de 1979 contra la dictadura y por la justicia social. ¿Millones de personas se jugaron la vida, derrocando al sha, para pedir más templos?
La izquierda, siempre perseguida, ha cometido el error, en varias ocasiones, de prestar apoyo a una Tercera Vía proclamada por los políticos de nula cultura tolerante con otros que prometían pan para todos a cambio de libertades. Aquellos caudillos se convirtieron en nuevos corruptos, confirmando que nunca habrá justicia sin un control democrático sobre el poder.
La derecha es más manipuladora si es religiosa. La limosna sustituye a la distribución de la riqueza, la propiedad se vuelve sagrada y, según el “internacionalismo de la Umma”, rezan al mismo dios el obrero y el banquero, pues la lucha de clases es una perversión marxista. Luego perseguirán al infiel en vez de al explotador.
La sublevación en Túnez, Egipto, Argelia y Yemen tiene la misma naturaleza que el Movimiento Verde de millones de iraníes que en 2009 se levantaron contra el abuso del poder, la tortura, el neoliberalismo y el paro. La chispa, aquí, fue el fraude electoral de Ahmadineyad, quien recibió la felicitación de Barack Obama por su “reelección”, también por su cumpleaños. Es realpolitik: comparten el pastel del Irak ocupado. Continúa la pedagogía del terror en Irán: ejecutan a una persona cada nueve horas.
El gran Oriente Medio vive una inquietante incertidumbre.