Opinion · Punto y seguido

Operaciones encubiertas

De película la guerra entre los servicios secretos de Irán, EEUU e Israel. El guión gira en torno al esfuerzo de Teherán por desarrollar su plan nuclear y el de sus oponentes por neutralizarlo, aderezado con la manipulación informática de 50 centrifugadores que se le vendieron en 2006 y que, tras ser instalados, estallaron. Sangre no faltará. El asesinato de cinco científicos nucleares iraníes, en 2007, será un remake de la Operación Damocles lanzada por el Mossad contra quienes trabajaban en la fabricación de misiles para el Egipto de Nasser, como el alemán Heinz Krug.

Ojo por ojo, y Teherán ahorcó a Ali Ashtari, acusado de ser agente israelí.

Intriga en el episodio de secuestros. En poder de la CIA se encuentran cuatro científicos nucleares de Irán, su ex embajador en Inglaterra y su ex viceministro de Defensa, raptado en 2007 en Turquía. El caso de Shahram Amiri, director de la planta nuclear de Qom, sigue siendo un misterio sin resolver. Mientras Irán afirma que fue secuestrado en Arabia Saudí y entregado a la CIA a finales de mayo, EEUU alega que Amiri es un refugiado político. Puede que la intensa purga que se está librando en el seno del régimen islámico empuje a unos a salvar la vida huyendo del país, y a otros lucrarse con la venta de la información sensible que poseen al mejor postor. La CIA, por su parte, acusa a los servicios iraníes de inteligencia de la desaparición de un agente del FBI, hace dos años, en la isla iraní de Kish, y del arresto de otros tres jóvenes tras entrar ilegalmente en Irán desde Irak, y que serán juzgados por espionaje. Sólo una CIA en decadencia podría haber recurrido a sus propios ciudadanos para espiar en un país como Irán Más allá de su verdadera intención, estos chavales servirán a Irán para ser canjeados por sus hombres raptados por la CIA, el Mossad y el MLX británico. Fue así como Roxana Saberí, la periodista estadounidense de origen iraní, condenada a cinco años de prisión por espionaje, fue puesta en libertad una vez que cinco agentes iraníes fueron excarcelados en Irak.

Rapto de personas y también de barcos, como el navío ruso con destino a Irán que fue interceptado por el Mossad en aguas libres, y su cargamento –armas, al parecer– fue confiscado. ¿Cuál será la respuesta de Irán que no puede parar los buques que llevan armas desde EEUU a Israel?

Juegos de guerra, víctimas reales, un final inquietante.