Punto y seguido

Santa Alianza: El Papa, Biden y la OTAN coinciden en la importancia de Irak

El entonces vicepresidente de EEUU Joe Biden saluda al Papa Francisco en una visita al Vaticano en abril de 206. REUTERS
El entonces vicepresidente de EEUU Joe Biden saluda al Papa Francisco en una visita al Vaticano en abril de 206. REUTERS

Mientras el avión del Papa Francisco y su sequita de 20 hombres, y unos 70 periodistas, escoltado por las cazas estadounidenses, aterrizaba en el aeropuerto de Bagdad, cientos de familias cristianas del norte de Iraq huían con lo puestos y en el frío invernal de los bombardeos del miembro de la OTAN, Turquía, que un día sí y otro también ataca los refugios de la guerrilla kurda del PKK en el Kurdistán iraquí, riéndose del "Irak soberano".

Para empezar, aclaro que aquí tratamos al Pontífice, no "como peregrino penitente" ni como "persona física", sino la máxima autoridad del Vaticano, institución convertida en uno de los poderes blandos más fundamentales de la política exterior de EEUU para la conquista de nuevos espacios o consolidar su posición en cualquier punto del planeta. Y es justamente eta función de la Santa Sede lo que inquieta la visita de Francisco al corazón de Oriente Próximo, Irak.

El uso de la religión como arma por el colonialismo y el imperialismo contra a sus adversarios y rivales se intensificó a finales de los setenta cuando EEUU, tras perder las guerras de Corea y Vietnam, vio cómo las fuerzas de izquierda tomaban el poder en Nicaragua, Granada y Afganistán, mientras en Irán, vecino de la Unión Soviética, el Sha era derrocado por una revolución espontánea y democrática. Por lo que, decide potenciar la extremaderecha judía, cristiana e islámica contra los "ojos y Ateos": En 1978, Washington realiza tres movimientos en los países con frontera con la URSS: 1) Manda a decenas de miles de terroristas "yihadistas" desde Pakistán a Afganistán para derrocar a su gobierno socialista; 2) traslada a ayatolá Jomeini de Irak a Francia para firma un pacto: él abortará la revolución y perseguirá a los comunistas a cambio de cumplir su sueño: instaurar el gobierno de Mahoma en Irán; 3) patrocina en Polonia al ultra católico Lech Walesa para desmantelar el socialismo en la eslabón más débil del espacio soviético y habrá un cuarto movimiento: convierte en el Papa al cardenal polaco-antisoviético Karol Wojtyła​, para que cumpla con dos misiones: destruir el socialismo en Europa Este y acabar con la Teología Cristiana de Liberación en América latina. La Santa Alianza de EEUU con el fascismo religioso aun hoy goza de una magnífica salud.

Ronald Reagan con Juan Pablo II y con los
Ronald Reagan con Juan Pablo II y con los "yihadistas" afganos.

Hoy se reanuda esta Luna de Miel entre Washington y el Vaticano, después de cuatro años de del asilacionismo gestionado por Donald Trump, el único presidente de EEUU que no ha lanzado ninguna guerra en los último 40 años. Joe Biden, un practicante del catolicismo romano que ha colgado la foto de Francisco en el Despacho Oval le felicitó al Papa por su visita a Iraq, país que él mismo apoyó su destrucción por George Bush cuando fue senador, al que siguió lanzando bombas sobre su gente cuando hizo de vicepresidente de Obama.

La visita de Francisco al Cáucaso sur, frontera con Rusia, también encaja en esta estrategia Anaconda del Vaticano-EEUU.

Irak: el centro de operaciones del Pentágono

Más que su petróleo, Iraq es importante para Washington por estar ubicado en el corazón de Oriente Próximo, desde donde puede vigilar a Turquía, Irán y Arabia Saudí, y el Golfo Pérsico-al que le han quitado la identidad-, a beneficio del expansionismo de Israel. La instalación de la embajada más grande del mundo de 42 hectáreas, que costó a los iraquíes saqueados unos 750 millones de dólares para albergar a 16. 000 empleados está en línea de esta política. La colonia de EEUU alberga, además, una docena de bases militares como Ain al-Assad, Abu Ghraib, Grizzly, Kadhimiya, o Ninewah, Taji, y unos 300.000 soldados, asesores, contratistas, mercenarios, etc.

En este contexto, la visita del papa sucede cuando:

  • 18 de febrero: en cumplimiento de la orden de Biden, la Misión de la OTAN en Irak (NMI) anunciaba el envío de 4.000 nuevos militaresa Irak, que ya han ingresado en la base de Ain al-Assad.
  • 20 de enero: el día de su investidura, Biden anunció el fin del aislacionismo trumpista y el regreso del imperialismo militar al escenario mundial. El control sobre Iraq, que tuvo lugar en 2003 -basado en 7 mentiras al servicio de 10 objetivos-, es vital para ir reconfigurando el mapa de Oriente Próximo a la medida de los intereses de Washington. La decisión de Biden explica la reactivación de los "yihadistas" del Estado Islámico (ejército de mercenarios dirigido por el Pentágono), que durante la Administración Obama-Biden fue trasladado de Siria a Iraq, por lo que no nos sorprendió entonces ver que Obama se negaba a luchar contra el grupo terrorista.
    Sólo una día después, y tras casi nueve meses de calma, un doble atentado suicida en el mercado central de Bagdad mató a 32 civiles e hirieron a unos 100.
    La elección de Biden ha robado el sueño a los iraquíes: En 2007 el Congreso de EEUU aprobó su propuesta en forma del proyecto de ley no vinculante que proponía al gobierno de EEUU dividir Irak en tres regiones semiautónomas, árabe-chiíta, árabe-sunita y kurdo-sunnita, como "la única fórmula para pacificarlo" aunque su objetivo real era y es su balcanización y convertirlo en miniestados controlables.
  • 25 de febrero: Biden se estrena bombardeando a las fuerzas de Irán en Siria, y mata a unos 30 hombres. Y como las guerras suelen ser sucias, John Kirby, el secretario de prensa del Pentágono, en un intento de "divide y gobierna" afirmó que los datos de la ubicación de dichas milicias habían sido facilitados por el gobierno iraquí y lo kurdos. El Ministerio de Relaciones Exteriores iraquí, Fuad Hussein tuvo que desmentirlo categóricamente e incluso viajar a Teherán para aclarar el asunto.
  • 29 de enero: Explosión frente a la Embajada de Israel en Nueva Delhi. India la vincula con Irán.
  • 1 marzo: Explosión en un barco israelí de transporte de vehículos en las aguas del Golfo de Omán. Netanyahu acusa a Irán y promete represalia. Teherán no sólo niega su implicación, sino que insinúa un "autoatentado".
  • 3 de marzo: ataque con 10 cohetes a la base de la OTAN en Ain al-Assad, Iraq, sin que nadie lo reivindicara.
  • 12 de febrero: Turquía lanza la "Operación Garra-Águila 2" en la región kurda de Irak contra PKK en la que mueren una veintena de kurdos y soldados turcos. Ankara teje con paciencia y contundencia el sueño de anexionar parte del territorio iraqui, empapado de Oro Negro.

Los iraquíes, en realidad, esperaban la visita del Papa del Vaticano en 2003 y como un "escudo humano" ante el anuncio de Bush de sepultar el país y su gente bajo un manto de bombas, sangre y cenizas en nombre de Jesús  (había dicho "Y Dios me dijo: George, pon fin a la tiranía en Irak, y yo lo hice"). ¿Por qué ahora, en medio de la pandemia, que ha arrebatado la vida de decenas de miles de iraquíes, de la que ni se ha salvado el embajador del Vaticano en Bagdad, arzobispo Mitja Leskovar?

A pesar de que EEUU y el Vaticano habían pactado la seguridad del Papa con los patrocinadores de las milicias armadas (Arabia saudí e Irán, principalmente), Bagdad impuso un toque de queda de cuatro días que duró la visita papal, perturbando el normal desarrollo de la vida de los ciudadanos: ¿A caso el papa quería visitar un país fantasma?

Cristianos de Irak

Irak y sus países vecinos.
Irak y sus países vecinos.

Los fieles a Jesús en Irak no superan pocos cientos de miles en una población de 39 millones. Y aquí llaman la atención dos datos que tuvieron lugar antes de la invasión del 2003:

  1. Iraq tenía 24 millones de habitantes, en parte gracias a algunos derechos que la mujer habia logrado (como acceso gratuito a los anticonceptivos) bajo una dictadura que sí exterminó a los comunistas y socialistas.
  2. El millón y medio de cristianos iraquíes, al igual que otras minorías religiosas, vivían sin miedo en su milenario hogar. El ministro de Relaciones Exteriores de Sadam fue Tariq Aziz, un caldeo cuyo nombre original era Mikhail Yuhanna. Después, la mayoría huyó, al igual que los yazidíes (lo correcto es "izadíes") .

Los cristianos iraquíes están organizados en unas catorce escuelas, entre ellas: la caldea con un centenar de iglesias vinculadas con el catolicismo, mientras las ortodoxas Siríaca, Griega, Evangélica, o la armenia mantienen buenas relaciones con el Vaticano. Se cree que Santo Tomas vivió en la estratégica Mosul visitada por Francisco,  o que Abraham, el patriarca de las religiones semíticas, nació en Ur, el mismo profeta qie abandonó a su mujer-esclava Agar y su hijo en común Ismael en el desierto con la misma actitud de menosprecio hacia la mujer que aún persiste en el Vaticano. Pero, Ur es histórico por ser donde se inventó la rueda, se redactó el código de Hammurabi, y se utilizó el aceite como combustible por primera vez en la historia conocida.

En el 410, en el Concilio de Seleucia-Ctesifonte, todos los cristianos del Imperio persa se reunieron en la capital, cerca de la actual Bagdad («Jardín de Justicia» en persa), para formar una sola iglesia: la Iglesia de Oriente, proceso paralizado por los invasores mogoles en el siglo XIII y la conversión de sus dirigentes al islam.

La misión del Papa Francisco

  • Dar una otra imagen del régimen de Irak, títere de EEUU e Irán (donde ambos países cohabitan para el disgusto de Israel y Arabia Saudí), distinta a la realidad: independiente, demócrata, y tolerante con el credo de los ciudadanos, cuando cientos de iraquíes progresistas han sido secuestrados y asesinados por los paramilitares vinculados con el poder.
  • Invitar a los cristianos emigrados a regresar a Irak, y pedir a los musulmanes y cristianos a unirse por la paz. Pero ¡Si la guerra continua y puede intensificarse en cualquier momento! Iraq tiene un primordial papel en el Gran Juego entre EEUU-Israel e Irán. El Papa debe saber que la mayoría de los 5 millones de iraquíes, de todos los credos y de ninguno, que han abandonado su país, lo han hecho por años de bombardeo por una treintena de países y el bloqueo económico de 12 años impuesto por la ONU que mató a 2 millones de personas. Tanto Juan Pablo II como Benedicto criticaron a EEUU por sus guerras, no por pacifista, sino por haber vaciado la región de cristiano y destruir buena parte de su patrimonio religioso. La respuesta de Obama-Biden fue incluir al Vaticano en la lista de los estados que lavaban el dinero. Luego sucederá la extraña "primavera vaticana" y la dimisión del Papa alemán.
  • Ofrecer apoyo a la comunidad cristiana asediada y menguante de Irak. ¿Qué tipo de apoyo y qué papel tendrá la CIA en ello?
  • Aportar un reconocimiento internacional a la teocracia respaldada por potencias extranjeras. El gobierno iraquí no siente la necesidad de ser reconocido por sus propios ciudadanos
  • Resucitar el tinglado de "Diálogo interreligioso", en el que los ayatolás, muftíes, rabinos y cardenales se dan besos y abrazos, escenificando, sin querer, una realidad: que estas guerras no son "civiles, ni religiosas" sino un enorme negocio entre las potencias mundiales y regionales celebrado sobre millones de vidas destrozadas trabajadoras. La guerra de EEUU contra Iraq en 1991 tenía unos objetivos, la del 2003 otros, y diferente a la que hoy se está gestando. A este factor, se añaden las ambiciones de la casta clerical que, textos sagrados en mano, atiza el fuego çde enemistad entre diferentes comunidades con el objetivo de "divide y vencerás".
  • Mantener la división entre los ciudadanos por su fe y en líneas religiosas. Pero, mientras las élite compuesta por los burgueses de todos los credos viven como colegas en paz y fortuna, la clase trabajadora, de todos los credos, que vive en la absoluta miseria, ya se está encargando de arrebatar el sueño y la paz a la kakistocracia que regenta el país. Los políticos han sido incapaz de reconstruir la estructura de Estado: Irak ha sido convertido en un Estado Fallido. Su gobierno ni controla la capital, ni siquiera la fortaleza de la Zona Verde. El 20 de diciembre, ocho cohetes impactaron en la Embajada de EEUU. La situación de la mujer,  como la mitad de la población, refleja la naturaleza de la actual situación.

El lugar de Irán en esta visita

La repercusión dada por la prensa occidental al encuentro del Papa con el Gran Ayatolá Ali Sistani (1930, Irán) no sentó bien ni a los eruditos sunníes de Iraq, ni mucho menos a Ali Jamenei, que se autoproclama el líder de los chiítas del mundo, a pesar de haber estudiado la teología sólo hasta alcanzar el grado de "Hoyat-ol-Eslam", dos rangos por debajo de Ayatolá y Gran Ayatolá.

La prensa de la región colocó a Sistani frente a Jamenie: un religioso humilde, sin una cuenta bancaria, popular y accesible, que nunca había ordenado la matanza de miles de sus críticos desarmados (musulmanes y chiitas incluidos), que ni se presenta "el representante" de los santos en la Tierra como el caudillo de Irán. Sistani se opuso a Ayatolá Jomeini cuando éste se convirtió en un califa en Irán en 1978 rompiendo la tradición milenaria chiita de apartarse del poder político. La de Irán es la primera teocracia clerical chiita de la historia cuya consecuencia ha sido una crisis de legitimidad del chiimo sin precedente y un laicización de la sociedad iraní, tras estar sometida en un nacionalislamismo con los tribunales inquisidores incluido.

Este choque está reflejado en las dos principales escuelas chiitas del mundo: la dirigida por Sistani en la ciudad santa de Nayaf de Irak con unos 900 años de historia, independiente del poder, y la que dirige Jamenei en Qom, Irán, con unos cien años, y cerca de 80.000 "talabé" «seminaristas-cura» que dependen de las subvenciones públicas y aplican las leyes prehistóricas a raja tabla y sin piedad. Numerosos ayatolás han sido apartados de estas escuelas (el último, Kamal Heidari) otros estuvieron en el arresto domiciliario (Mohammad Montazeri, el representante de la "Justicia social islámica"), y otros están en la cárcel (Hossein Boroujerdi, desde 2006).

La ONU ha publicado una lista de 24 cristianos iraníes encarcelados, acusados de "actuar contra la seguridad nacional", frase hecha preparada para acusar a todos los críticos, por un régimen que ha prohibido la libertad de asociación, expresión, prensa, y la religión en nombre de Alá: mientras se limita los derechos de los armenios, se persigue a quienes salen del islam para convertirse al cristianismo u otros credos. De hecho, el Papa ha visitado países "musulmanes" como Egipto, Turquía, Marruecos, Emiratos Árabes Unidos y Azerbaiyán, pero no ha recibido ninguna invitación de Teherán: los ayatolas temen que hable de los derechos humanos, de la pena de muerte (Irán es el país con mayor número de ejecuciones per cápita del mundo, y supera a China en números absolutos, país que tiene casi 20 veces más población),  de la persecución de las minorías religiosas y étnicas, etc., o que su visita sea aprovechada por millones de ciudadanos para manifestarse contra la casta clerical-militar gobernante, que ha convertido el país en uno de los más aislados del mundo.

Ningunear a los ayatolás de Irán es una herramienta más en manos de Biden para que se conformen con su parte del pastel en Iraq, y no aspiren más. La Administración Obama-Biden entregó el gobierno de Iraq a Nouri al-Maliki, próximo a los ayatolás de Irán, con la esperanza de que esta cohabitación con Irán le permitiese pacificar Iraq y poder trasladar parte de las tropas a cercar a China. Incluso permitió que Qassem Soleimani y sus milicias se convirtiesen en un actor determinante en la política iraquí, a pesar del disgusto delos árabes e Israel: hubo una ola de atentados realizados por todos ellos, con los sufridos iraquíes en el medio.

La posición de Francisco y Biden respecto a Irán ha sido Palo y Zanahoria para los ayatolás de Irán. El Papa apoyó el acuerdo nuclear entre Irán y las potencias mundiales del 2015 y se reunió con el presidente Hassan Rohani un año después, quien dejará su cargo en las elecciones del junio del 2021, en favor de otro seguramente más duro con los ciudadanos iraníes.

Se gesta una nueva catástrofe en la región, ante la ausencia de las fuerzas progresistas y un movimiento antimilitarista en el mundo, en la que la religión volverá a ser una tapadera de infames intereses.