Carta con respuesta

El clima político

No os compro más. Hará unos quince días, aproximadamente, os comuniqué que, si no poníais la temperatura de Ceuta y Melilla, no os compraría más. Mandé una pregunta a Cartas al Director: ni caso. Yo entiendo que un periódico sea de izquierdas, como yo; y yo voto a Izquierda Unida o al PSOE, según las circunstancias. Lo que no entiendo es que penséis que todo el mundo en Ceuta y Melilla es de derechas. Pero lo que más me ha molestado es que no tenéis la decencia de contestar a mis preguntas. De todas maneras os deseo suerte en vuestro recorrido.

FRANCISCO DURÁN, Ceuta

Caramba, caramba... ¡qué carácter, don Francisco! Le pido, en mi nombre y en el de todos mis compañeros, mis disculpas más sentidas y aprovecho estas líneas para expresarle mi más enérgica y contundente repulsa por tan lamentable conducta. Por otra parte, el volumen de correspondencia nos ha impedido responderle antes.

La verdad, no tengo ni idea de cómo se elabora esa tabla de temperaturas. Dudo que tengamos en cada ciudad un corresponsal con un termómetro y un cuaderno, todo el santo día, tiritando o sudando para apuntar la máxima y la mínima. Más bien me inclino a creer que nos la envía algún (desalmado) proveedor. ¿Con qué criterio elabora la lista? ¿Quizá el número de habitantes o algo así? No, no... ¡demasiado fácil! No seamos ingenuos: es una cuestión política. Lo más probable es que usted esté en lo cierto y, si no damos la temperatura de Ceuta y Melilla, será porque estamos convencidos de que la totalidad de su población es de derechas. Se trata de una hipótesis fascinante. ¿Pensamos que "todo el mundo" es de derechas en Almendralejo, puesto que tampoco damos su temperatura? No le quepa duda. Lo oigo en todas las reuniones, entre malévolas carcajadas: ¿Conque han votado al PP? Pues ahí se pudran. Nunca sabrán si hace frío o calor. Saldrán con ropa de invierno, se cogerán un sarampión y... ¡se les acabó el cuento! No podrán ir al colegio electoral: un voto menos para la derecha.

Le confesaré nuestro nuevo plan de castigo ejemplar para las poblaciones de derechas. Vamos a dar la temperatura de ciudades que votan al PP, sí; pero serán temperaturas falsas, ja, ja, ja. Melilla: mañana sol radiante. Y esperaremos a que todos esos fachas se echen a la calle sin paraguas y acaben empapados, con pulmonía, con los pies fríos y la garganta ardiendo, y sin parar de toser. ¿A que ni usted mismo habría concebido una iniciativa tan refinadamente cruel?

En fin, don Francisco, parece que, después de todo, eso de "la crispación" al final no va a ser un invento.

RAFAEL REIG