Los cabezotas

Hace unos días leía el siguiente titular: “Esquerra Republicana exige al Gobierno medidas para facilitar la apostasía y eliminar los datos de los ficheros de la Iglesia”. El titular hacía referencia a una proposición no de ley en el Congreso con la que pretendía que el Gobierno adopte las medidas oportunas para facilitar la apostasía y para eliminar además los datos personales de los ficheros de la Iglesia. Esquerra Republicana de Catalunya pretende que se pueda renunciar a la fe cristiana que le ha sido transmitida a través del Sacramento del Bautismo. Como si de apellido se tratara, se podrá también cambiar o abandonar cualquier religión. Pienso que es importante que enseñen las cartas para que los ciudadanos sepamos a quién votamos, pues, a veces, tras unos principios nacionalistas y sociales, aparentemente aceptables, se esconden otras realidades, como el anteproyecto de ley de educación para Cataluña. Ahora sabemos que ERC es un partido, radical, totalitario, laicista… y, por tanto, anticristiano.

JOSÉ MORALES MARTÍN PALAFRUGELL (GIRONA)

Visto así, dan verdaderas ganas de votar a ERC. En fin. Cuando mantengo una discusión con alguien (cosa que procuro hacer lo más a menudo posible) y llegamos a posiciones opuestas (como debe ser), siempre pienso que pierde la razón el primero que dice: “¡Mira que eres cabezota!” Si uno dice blanco y el otro negro, los dos son igual de cabezotas, con el mismo convencimiento de tener razón; sin embargo, el que menos razona es siempre el que primero cede a la debilidad mental de creer que el cabezota es (solamente) el otro. Ése es el que se ha rendido y ya se ha entregado a la barbarie.

Su caso me parece muy semejante. Garantizar y facilitar el que alguien pueda apostatar es… ¿totalitario? Chúpate ésa. ¿No será más totalitario impedir o dificultar que alguien pueda apostatar? ¿Hasta tal punto llega la debilidad mental del fanático? Cuando un musulmán, por ejemplo, se convierte al catolicismo, jamás les he oído protestar: antes bien, le dan toda la publicidad que pueden. En ese caso, les parece bien que alguien pueda abandonar una religión.

¿Qué pretenden ustedes? ¿Secuestrar a las personas contra su voluntad? ¿Hacerles un lavado de cerebro como los de las llamadas sectas? ¿Pegarles un tiro a los desertores como si fuera una guerra? ¿Son como la mafia, donde no hay vuelta atrás, salvo con zapatos de plomo? Mire, no es que ERC “pretenda que se puede renunciar a la fe”: es que se puede, está demostrado. También es falso que el bautismo “transmita” la fe: a mí me bautizaron y no he sentido un gramo de fe en mi vida. Como decía el otro, la fe la debe de producir alguna glándula que yo no tengo. Nos resignamos a sus martingalas, pero déjennos en paz a quienes no creemos.