¡Esos políticos!

Los políticos se autocongelan el sueldo. A aplaudir todos. Ya lo adelantó el nada mediático José Bono y, ahora, desde el Congreso aceptan no subir su salario durante la crisis. Dando ejemplo. Así que, dentro de un tiempo, nos empezarán a congelar a los demás nuestras nóminas. Me apuesto su sueldo, el mío no vale tanto. Propongo que, puestos a dar ejemplo, copien nuestros sueldos de manera íntegra. Es decir, que todos cobren como un mileurista y no los más de 3.000 euros que se embolsan cada mes. Entonces, sí que me parecerán bien estas acciones de cara a la galería.

CARLOS PASTOR GONZÁLEZ MADRID

Pues no sé qué decirle: si se suben el sueldo, protestamos. Pero, si se lo congelan, protestamos más todavía. Según usted, la solución es que ganen una miseria. Yo no estoy tan seguro. A mí me parece que los políticos tienen que estar bien pagados, porque si no, dejaríamos la política sólo en manos de los que son ricos por su casa (como en el XIX) o de esas empresas tan filantrópicas que siempre patrocinan a los políticos (como en Estados Unidos). Parece claro que, cuanto más elevado sea el coste de oportunidad para dedicarse a la política, más alejaremos de ella a los mejor preparados.

El lado negativo ya lo conocemos con nombres y apellidos: los partidos se convierten en agencias de colocación y se llenan de políticos profesionales, tipos que están allí para ganarse la vida, y lo demás se la trae al pairo. Además son políticos irreversibles: ya no tienen vuelta atrás, puesto que, fuera de la política (y enjuagues paredaños), por lo general no saben hacer la o con un canuto. Como desde pequeños sólo son políticos, su única forma de reinserción laboral parece ser apandar todo lo posible para cubrirse el riñón.

Así las cosas, ¿cuál es la solución? ¿Dejamos la política sólo en manos de los que tienen medios propios de fortuna o la ponemos al alcance de todos, convirtiéndola en una carrera profesional? Personalmente, opción B corregida. Supongo que reservar el poder político a los que ya tienen el poder económico le repele tanto como a mí. Por ese camino, lo siguiente sería el voto censitario, que sólo se tenga derecho a voto a partir de cierto nivel de renta. Ahora bien, ¿cómo corregimos la opción B? ¿Cómo desmontamos el tinglado que han armado los dos partidos turnantes, el PSOE y el PP? ¿Cómo logramos que, en lugar de ser empleados al servicio de quien les paga, los partidos y los políticos representen a quien les vota? Está muy bien que protestemos, que nos indignemos y que montemos en cólera en la barra del bar. Sin embargo, aparte de estos desahogos, quizá la única respuesta posible sea la movilización y la acción colectiva, ¿usted qué cree? ¿Empezamos de una vez?