La botella de ron

Me ha sorprendido el cambio de dirección del periódico. ¿Cuál es el motivo? ¿Supone una nueva línea editorial? ¿Va a cambiar por completo y a abandonar aquello en lo que muchos creíamos y por lo que lo leíamos? Los periódicos cambian de director, eso no tiene nada de raro, pero no sé por qué en este momento, ni el sentido de los cambios.

 

ENRIQUE RODRÍGUEZ MADRID

Pues ni idea, pero ya veremos muy pronto, ¿no le parece? A mí no me pregunte, que soy de los del último banco: nunca me entero de la misa la media. Como usted supondrá (si ha leído algo mío), empecé a trabajar en Público por enchufe. En mi caso, creo que paterno. No conocía de nada a Nacho Escolar, pero sí que había trabajado (y tomado muchos vinos) con su padre, Arsenio. O quizá fuera un enchufe musical, porque luego me enteré de que Nacho había tocado en un grupo (Meteosat) y que era amigo de mis hermanos pequeños, de esos circuitos de conciertos en locales tenebrosos en los que sirven gasolina de mechero y las chicas llevan demasiada ropa interior a la vista. O si no, tuvo que ser mi amigo Antonio Orejudo el que le hablara de mí, porque los dos se hicieron bastantes compinches en Almería. No sé, el caso es que Nacho me llamó.

No tengo ni la más remota idea de por qué le han relevado y todas mis conjeturas, como mías, son disparatadas, pero afirmo que ha hecho un gran trabajo: ha puesto a leer el periódico a muchos que ya sólo lo compraban (si acaso) para ver la cartelera, ha conseguido abrir la ventana, para que se escuchen otras voces; y ha creado un equipo como la tripulación de un barco pirata: siempre preparados para saltar al abordaje. Estómago agradecido, dirá usted. Bueno, piense lo que quiera: no puedo dejar de agradecer a Nacho que haya dado vida a este diario (y que me haya enchufado en él).

No conozco (todavía) a Félix Monteira, pero sé que es un gran periodista y espero que haga un excelente trabajo. Confío en que le dará un nuevo impulso al diario, sin perder la personalidad propia que ya tiene, pero con novedades que (confío) sean para bien. A los enchufados espero que no nos pasen por la quilla (y si es así, qué le vamos a hacer), pero lo importante es que estoy convencido de que este es un buen buque y hay mucho viento en las velas. Así que, bienvenido, Félix. Nacho, hasta pronto y gracias: ha sido una alegría trabajar contigo. Y a ver si nos dan doble ración de ron, que los grumetes tenemos seco el gaznate.