El buen creyente

Las palabras del Papa recordando que “la laicidad positiva” ofrecida por Nicolas Sarkozy “puede ser una aportación útil a la sociedad” muestran claramente que se puede ser buen ciudadano a la par que buen creyente. El paso dado por el presidente de Francia durante sus visitas a Letrán y Riad “consiste en proponer un análisis del funcionamiento social en el cual la pertenencia a una religión ya no es un tabú”. Esta pertenencia religiosa puede ser, según explicó a los periodistas, “una aportación útil a la sociedad”.

JESÚS MARTÍNEZ MADRID GIRONA

Ignoraba esta poderosa capacidad analítica de Sarkozy, pero tengo la sospecha de que todo análisis exige una observación previa, por insignificante que sea. En la sociedad contemporánea, ¿es un tabú la religión? Si el análisis de Sarkozy parte de esa base, francamente… ¡qué quiere que le diga! ¿Es ese tipo un enviado del espacio exterior? ¿En qué mundo vive? Su conocimiento de la realidad social debe de ser semejante al que pueda tener Paris Hilton de la lucha obrera, pongamos. Porque si no, no me lo explico. ¡La religión un tabú! Ya puestos, podía proponer un análisis del funcionamiento social en el cual la pertenencia a un equipo de fútbol ya no es un tabú.

¿Se puede ser ciudadano y creyente? Pues depende: creyente ¿en qué? ¿Creyente en Charles Manson y buen ciudadano? Yo diría que no. Si uno cree que la degollación de vírgenes es indispensable para la salvación de la humanidad, tiene dos opciones: A) si está convencido de que la ley de su Dios está por encima de la ley civil común a todos, puede coger y degollar a alguna vecina (doncella, a ser posible), en cuyo caso deja de ser buen ciudadano; o B) mantener su sagrada fe en la intimidad de su espíritu, abstenerse de tirar de navaja y confiar en que la sociedad algún día vea la luz y acepte el sagrado sacrificio ritual. Sólo en el caso B podrá el creyente ser un buen ciudadano (aunque como una regadera, eso sí).

Entiendo que se refiere a creyente católico y, en ese caso, depende de qué crean los católicos. ¿Creen algo que entra en conflicto con la ley civil? Da la impresión de que sí. En ese caso: ¿eligen opción A o B? Si los católicos piensan que sus creencias están por encima de la ley civil y que su fe les da pleno derecho a infringir cualquier norma, pues evidentemente la respuesta es que no pueden ser buenos ciudadanos. Es de cajón, ¿no le parece?