Moratinos no engaña

Señor Moratinos, ¿a quién quiere engañar? Usted dice que España no reconoce la República Saharaui (RASD) porque sería reconocer que es un Estado, y los saharauis tienen que decidir si quieren ser independientes o una autonomía dentro de Marruecos. Pero, 1) la RASD sí es un Estado (repase la definición del libro de Filosofía y Ciudadanía de primero de Bachillerato), y es reconocido por estados como Sudáfrica (y la Unión Africana), México o Cuba. Y 2) en su planteamiento, usted da por buena la ocupación ilegal del Sáhara Occidental. Repase las resoluciones de la ONU. Según la ONU, la potencia administradora del territorio del S.O. es España. Los saharauis deberían decidir si quieren integrarse en España o ser independientes. Repase, también, el informe del Parlamento Europeo sobre las violaciones de los derechos humanos en Marruecos.

SALVADOR PALLARÉS-GARÍ / OLIVA (VALENCIA)

No creo que Moratinos quiera engañar a nadie, todo lo contrario: ahora por fin dice la verdad. Hasta ahora la postura del PSOE ha sido cínicamente ambigua. Por un lado, siempre han dicho, de cara a la galería, que apoyan a la RASD; por otro lado, apoyan de hecho a Marruecos y han mantenido la simbólica idiotez de hacer la primera visita a Rabat.

Dada la tendencia casi patológica de Zapatero a nadar y guardar la ropa, y a quedar bien con todo el mundo, es una agradable novedad que Moratinos por fin se decida a decir la verdad y a acercar un poco lo que dice a lo que hace. Que Marruecos no tiene ningún derecho histórico sobre ese territorio lo han repetido mil veces la ONU y otros organismos. Sin embargo, Moratinos ya se lo concede. Es más, apoya el plan de autonomía marroquí, que como se sabe excluye el derecho de autodeterminación.

Que España, como potencia colonial y administradora, tenga una responsabilidad y la incumpla desvergonzadamente, qué más da. Que Marruecos sea una dictadura feudal donde los derechos humanos no se respetan, qué más da. Entonces, ¿qué es lo que importa? ¿Negocios? ¿Enjuagues? Que lo explique Moratinos, ahora que parece que ha probado a decir lo que de verdad piensa. Igual le ha cogido gusto.