El ataque zombi

Os conozco muy bien, porque abusaron de mi niñez para entrenarme a ser como vosotros. Los que os manifestáis calificándonos de “abortistas” (como si eso nos gustara de por sí) sois pequeños grupos sectarios que habéis renunciado a vuestra propia racionalidad y libertad, orgullosos de que os utilicen como perros de su rebaño los esclavistas de almas para capturar a otros hombres y mujeres. Renunciando a cualquier pensamiento propio, racional, sumisos por miedo o costumbre, pretendéis que todos caigamos también prisioneros de ese antihumano redil, nos resignemos a esa “domesticación”, estemos “pro vida oprimida”.

JOSEFA ORTEGA OLIAR BARCELONA

Llámeme facha, llámeme cenutrio con sotana, si es indispensable, pero confieso que, en su carta, yo no veo un solo razonamiento: sólo distingo la inequívoca pestilencia de la intolerancia. Ese aterrador estribillo: el que piensa lo contrario, o es un perro, o no sabe lo que dice y está manipulado, o lo dice para defender sus más inicuos intereses y privilegios.

No tengo ni un gramo de fe religiosa y estoy convencido de que no debe penalizarse la interrupción voluntaria del embarazo. Estoy dispuesto a razonar, pero sin dar por hecho que el otro es un zombi teledirigido por tenebrosas consignas. Es más, pienso que el aborto es una cuestión de tejas para abajo, en la que Dios no pinta nada: aun así sigue siendo discutible. Creo que hay razones (que no comparto en absoluto) para oponerse al proyecto de ley.

Quiero razonar y por eso me niego a que me enseñen fotos de fetos o a que me citen versículos. Sí, pero también me niego a adoptar una posición como la suya. No creo que los que se manifestaban contra la invasión de Irak estuvieran todos hipnotizados por la familia Bardem: tenían razones (y razón, en mi opinión), aunque muchos no supieran ni situar Irak en un mapa. Tampoco creo que todos los que protestan contra esta ley sean sicarios de Rouco Varela: tienen razones (aunque creo que no tienen razón). ¿Podemos discutir razonablemente o, como dice usted, ya nos han entrenado para ser como ellos y así nos va? De verdad, ¿cree usted que así vamos a alguna parte?