Parlar en ‘cristià’

Esta Semana Santa han visitado Lleida muchos turistas y algunos han mostrado su sorpresa por la ausencia de información en español, por ejemplo, en monumentos, rótulos, planos y puntos informativos, ya que todo está exclusivamente en catalán. Debido a que el castellano es la lengua oficial hablada por la mitad de los habitantes de la ciudad y, además, es el idioma mayoritario de los turistas que nos visitan, eliminar el español de la información turística carece de lógica, incluso a nivel económico.

ANTONI PEIRÓ LLEIDA

Insinuar que en Cataluña (con eñe, si no le importa) hay el más mínimo conflicto lingüístico es una falsificación interesada de la realidad. Y burda. Burda falsificación, se me olvidaba. Sólo se me ocurre una vileza comparable: sospechar que hay denuncias falsas de malos tratos. No hay conflicto. Y punto. Tampoco en Lérida (si no le molesta). El español no está prohibido por ley (como tampoco lo estuvo en el franquismo). Al igual que con Franco, las autoridades se limitan a promover (o sólo a proteger) la lengua del imperio. A la gente, por su propio bien (y el de Cataluña), se la anima a hablar en cristiano. En el de Mossèn Cinto Verdaguer, claro está.

¿Que carece de lógica? En absoluto. Si lo que se pretende es que la población hable exclusivamente en catalán y no se exprese en el abominable español, ¿habrá cosa más lógica? En condiciones de igualdad podría suceder que la mayoría prefiriera el español y entonces ¿qué? Eso no se puede consentir y por eso el español desaparece de la enseñanza y de la lengua oficial. Frente a los supuestos derechos de los hablantes se alza el trascendental derecho de la lengua.

¿Daño económico? Bueno, ¿y qué? Esos tipos son idealistas, están por encima de vulgares consideraciones materiales. Por lo demás, a mí me parece estupendo. Si los catalanes están de acuerdo, pues adelante. Que el español desaparezca de Cataluña me trae al fresco (pero yo ya sé algo de catalán, lo admito: hace años me matriculé en un curso de… ¡valenciano! Este país es gracioso, ¿verdad?). ¿Que no están de acuerdo? Será que hay mucho intoxicado por el nacionalismo español: no se preocupe, ya les abrirán los ojos esos políticos mesiánicos.