Seamos prácticos

Es una lástima que Nerón esté muerto… sería perfecto para trabajar como instructor de bomberos. Da mucha pena haber perdido la oportunidad de que Jack ‘el Destripador’ pudiera ejercer de ponente en un congreso sobre anatomía humana. No pierdo la esperanza en una sociedad que entrevista en televisión a ladrones condenados y convierte la universidad, con todas sus letras, en una caricatura de sí misma.

IGNACIO CABALLERO BOTICA MADRID

La universidad Juan Carlos I incluyó a Julián Muñoz y otros chorizos y desató la cólera de las personas de orden. Pues vale. El grueso de los alaridos se proferían en nombre del dichoso dinero público: ¡no de mi bolsillo! Mi amigo Antonio Orejudo escribió en este periódico algo más agudo: esto no es más que el aperitivo de lo que nos prepara Bolonia. Universidades que funcionan con criterios empresariales y, por tanto, no conocen más ética que la de la taquilla: si un chorizo como Muñoz cuelga el cartel de “no hay billetes”, bienvenido sea.

Todo esto se hace, como señala Orejudo, en nombre de una de esas supersticiones contemporáneas ante las que al parecer hay que arrodillarse con credulidad religiosa: la universidad tiene que abrirse a la sociedad y a la empresa, patatín patatán.

A mí me parece que además hay otra superstición muy peligrosa detrás de esto: el descrédito de la teoría y la adoración de la práctica. Hoy en día todo tiene que ser práctico, incluso “eminentemente práctico”. Así es la universidad a la boloñesa: profesores conozco, de Filosofía del Derecho, que no tienen más remedio que poner películas en clase (!), para que así pasen por ser “prácticas”. ¿Corrupción? Dejémonos de teorías y traigamos a auténticos corruptos prácticos. Lo práctico, lo abierto a la sociedad, lo participativo, etc. Es en nombre de estas sandias memeces como nos van convirtiendo a todos en tontos dóciles. Tras esta fe religiosa en lo práctico se esconde el mandato del amo: a ti, esclavo, te basta con saber usar la herramienta, no preguntes qué es ni a quién beneficia, eso es teoría. Miedo me da cuando alguien dice: seamos prácticos. Significa: aprovéchate y no preguntes más.