Vente a Alemania, Paco

Como cada año la Iglesia católica hace campaña para que los ciudadanos marquen la casilla que destina algo más del 0,5%. A mi modo de ver, y comparando el sistema español con, por ejemplo, el alemán, el nuestro hace que un contribuyente que marque la casilla de la Iglesia católica aporte menos cantidad para los gastos que nos interesan a todos los ciudadanos, sean o no católicos, y que gestiona directamente nuestro Gobierno. Un ejemplo: si yo pago 1.000 euros de impuestos y no marco la casilla, esos 1.000 euros íntegros servirán para hacer y arreglar carreteras, pagar la sanidad pública, ofrecer becas para invertir en educación, etc. Pero si la marco, sólo dejo 995 euros para dichos gastos y paso 5 euros directamente a una confesión religiosa que no interesa a todos. ¿Por qué no se hace como en Alemania y esos 5 euros para la Iglesia católica se suman a los 1.000 euros que también debieran aportar los que marcan la casilla en su declaración y así abonen 1005 euros? Reflexionen todos.

SERGIO ROMÁN RODRÍGUEZ MÁLAGA

Está bien, vale, reflexiono: a mí me parece que no se hace como, por ejemplo, en Alemania, por varios motivos, ninguno muy respetable. Primero, porque el objetivo es diferente. En Alemania el Estado facilita y gestiona que el ciudadano pueda destinar su dinero a beneficio de la Iglesia de su elección. En España sólo se trata de traspasarle dinero público de todos los españoles a la Iglesia católica.

Segundo, Alemania es un país razonable y más o menos laico y sensato. España es un país meapilas y medieval, con reyes y todo, y príncipes que llevan a sus hijos ante la Virgen de Atocha, y curas castrenses, y cardenales pancarteros, y vicepresidentas con mantilla: podría parecer un divertido esperpento, si no fuera tan trágico y acabara siempre en pintura negra de Goya.

En fin, aquí, como decía Gil de Biedma, la pobreza y el mal gobierno son “un estado místico del hombre, /
la absolución final de nuestra historia”. En Alemania, en cambio, “son, sin más, pobreza y mal gobierno”: por eso mismo quizá puedan ponerles fin. Aquí parece que no queda otra que resignarse o sacar tajada. Así nos va.