No tan tonta

Leire Pajín se ha pasado de la raya al considerar un acontecimiento histórico para el planeta la coincidencia de Zapatero y Obama. Pero el PP no debería reírse tanto, porque si hubo un acontecimiento histórico en el planeta fue la reunión de Bush, Blair y Aznar en las Azores, en la que decidieron la invasión de un país justificada en mentiras. Eso sí que fue un acontecimiento, pero nefasto. La coincidencia de Zapatero y Obama puede ser buena para la paz. La coincidencia de Bush, Blair y Aznar fue mala para la paz. Por otra parte, a Esperanza Aguirre le ha fallado el subconsciente y ha calificado de pueblerinas las palabras de Pajín, con lo que ha insultado a los habitantes de los pueblos, a los que menosprecia, y ha asomado su sentimiento clasista.

 

ANTONIO NADAL PERÍA ZARAGOZA

Estoy hasta la coronilla de tanto “¡Y tú más!” ¿Ustedes no se cansan nunca? ¿Llevan la foto de las Azores en la cartera, junto a la de los niños, para enseñársela a cualquiera que les critique? Lo que dijo Pajín es una sandez supersónica, más si se tiene en cuenta que la Presidencia de la Unión Europea se ejerce por turno, como la de una comunidad de propietarios, y que no tiene ni la más mínima importancia. Lo de Aguirre: no se la coja con papel de fumar. Yo también uso pueblerino, judiada y merienda de negros: hay que tener escrúpulos de monja laica (o de oblato socialdemócrata) para ofenderse por eso.

La salida de pata de banco de Pajín es alarmante. Lo malo no es que padezcamos un alto cargo que parece tonta: si es por eso, ya estábamos resignados, ¡pues no ha habido ministros tontos de remate! Lo peor es que delata un estilo de Gobierno caracterizado por: caudillismo feudal, culto infantiloide a la personalidad, premio a la adulación servil, desprecio petulante a la inteligencia del ciudadano y, sobre todo, pérdida del sentido de la realidad.

Usted se acordará de otro presidente socialista al que llamaban “Dios” o “Number One”, como chiquillos, sus paniaguados altos cargos, mientras metían mano a la bolsa. Lo alarmante es que la tontería casi nunca es inocente. Lo malo es que serán tontos, sí: pero les dan pan.