¿Qué falta hace?

Un nazi asesina a su hijo de una puñalada en el corazón. El día del juicio acude al juzgado y en la puerta una amiga neonazi lanza octavillas a favor del acusado (“Josué libertad”).A uno de los amigos de su hijo le supera la indignación y arremete contra la joven neonazi. ¿Aparecería al día siguiente en su periódico la imagen que ha tomado uno de sus fotógrafos y el comentario de “neonazis y antifascistas se pelean a la puerta de la Audiencia” firmado por uno de sus periodistas? ¿Llegarían hasta ahí la profundidad del análisis y el tratamiento de lo que realmente ha ocurrido? En cualquier caso, a la infamia del asesinato se uniría la infamia de la tergiversación: NO HAY PELEAS entre nazis y antifascistas, sino asesinos-provocadores por un lado y jóvenes de izquierda que se defienden, con la palabra, con su presencia en la calle y, en esta ocasión, con un puño.

FRANCISCO CANO VIZCAÍNO. SOMO (CANTABRIA)

Por lo que dice, los hechos fueron los siguientes: hay un juicio y varios jóvenes acuden al juzgado. Un joven agrede a puñetazo limpio a otra joven que reparte octavillas. Hay una foto en la que se ve a ese joven lanzando un puñetazo contra la chica. Usted pondría como pie de esa foto: “Joven de izquierdas se defiende”. Pues no sé qué decirle, porque yo he visto la foto y, en apariencia, el agresor es su joven de izquierdas: a mí me costaría mucho creerme ese pie de foto.

Como tampoco me creo que el acusado actuara atemorizado y para defenderse (tal y como alega). Estoy convencido de que fue un asesinato alevoso y estoy convencido de que no quedará impune.

Entiendo y justifico la agresión a la chica que repartía octavillas a favor del asesino. Es más, la aplaudo. Hasta ahí llego, pero hay un pequeño paso que no estoy dispuesto a dar: el de mentir a sabiendas y tergiversar los hechos a propósito. ¿Para qué? Maldita la falta que hace: ese puñetazo estaba muy bien dado, pero ¿por qué hay que negar que fue un puñetazo? No somos como ellos. Fue una agresión legítima, pero no en defensa propia. Mi pie de foto sería tan parcial como el suyo, pero algo más fiel a los hechos: “Un joven le da su merecido a una neonazi”.