La persona humana

José Blanco ha dicho que la ciencia no ha podido demostrar que el embrión sea o no sea un ser humano. La ciencia tiene muy claro que lo que determina que un ser vivo sea un ser  humano, diferente de todos los demás seres, es su dotación genética; y ésta  es exactamente la misma en el embrión que en la persona de 16 años a la que dará lugar. Al menos reconoce que la ciencia no ha demostrado que “no sea” un ser humano; lo que equivale a admitir que pueda serlo. Y ante la duda, parece que lo ético sería no permitir el aborto.  

MARÍA PARDO ZAMORA. XIRIVELLA (VALENCIA) 

¿Qué quiere decir “ser humano”? Si quiere decir ser vivo humano, Blanco ha dicho una memez. Si quiere decir persona, entonces la memez es malentender de intento y con mala fe.

El embrión es obviamente un embrión humano. Es también un ser vivo, como lo es una planta, incluso un cactus, un gonococo o una morsa. En ese sentido, no hay duda de que será un ser vivo humano o, si se quiere, por abreviar, un ser humano.

Lo que sucede es que ser humano se suele emplear como sinónimo de persona: así lo entiende, por ejemplo, doña María Moliner. Blanco es muy libre de entender que el embrión humano no es una persona en sentido legal o moral (y yo estoy de acuerdo con él). Que lo diga así y ya está. Pero ¿qué narices pinta la ciencia para dilucidar un concepto jurídico o moral como el de persona? Por supuesto que la ciencia no puede demostrar que el embrión sea persona. Faltaría más. Tampoco puede demostrar que tenga alma ni que sea sujeto tributario o de nacionalidad española. Si a eso vamos, la ciencia ni siquiera podría demostrar que Blanco sea persona o que las mujeres tengan alma. Sencillamente: persona no es un concepto científico. Si Blanco quiere hablar de persona, que llame a un jurista o a un moralista. Si quiere hablar de alma, que llame a un metafísico. Si llama a un científico, le va a decir lo que ya sabíamos: que es un embrión humano. De eso no hay duda. Que es un ser vivo. Obvio. Lo demás (si es ser humano o persona) es cuestión de opiniones. Si el propio Blanco no sabe por qué opina así desde el punto de vista moral o legal, que llame al 112.