Deseo de ser punk

El rock produce daños morales en cinco aspectos: sexo, droga, rebelión, crea una falsa religión e influencia diabólica. Los mensajes subliminales atacan a la inteligencia, la voluntad, y la conciencia moral: las capacidades de discernimiento y de resistencia disminuyen en gran medida. En este estado de confusión moral y mental que pretende desarraigar al joven de sus bases: familia, Dios y sociedad, para entregarlo a una ideología más o menos satánica, la vía queda completamente abierta a la liberación violenta de los impulsos contenidos: odio, ira, la envidia, la venganza y la sexualidad.  

MARÍA FERRAZ. BARCELONA 

Le robo el título a mi amiga Belén Gopegui y su excelente novela, que prueba que tiene usted toda la razón: el rock es subversivo, música insurreccional de “ideología más o menos satánica”. Comunista o así, como mínimo. Menudo disgusto me llevo: he desperdiciado mi juventud oyendo vallenatos. De haberlo sabido, me habría hecho rockero sin titubear: venga de sexo, drogas y rebelión y, de propina: ¡una religión falsa! Crear una religión verdadera está al alcance de cualquier botarate. La prueba está en la Biblia. Crear una religión falsa exige más imaginación y esfuerzo intelectual: es una tarea digna de Borges. Lo de la influencia diabólica ¿está garantizado de verdad? En mi juventud, como Gil de Biedma, yo también “soñé con venderme al diablo, que nunca me escuchó”. Ni regalada quería mi alma. 

Para alcanzar ese “estado de confusión moral y mental” que todo joven ambiciona, recurrí a Rimbaud y al coñac 103, en busca de “un long, immense et raisonné dérèglement de tous les sens”: un largo, inmenso y razonado desbarajuste de todos los sentidos.  Qué pérdida de tiempo: el rock me habría desarraigado visto y no visto de mi familia, de Dios y de la sociedad. Tres hurras por el rock. 

Lo mío ya no tiene arreglo, pero  a mi hija, en cuanto cumpla catorce, le prohibiré leer Deseo de ser punk y escuchar Gimme danger, little stranger: ponme en peligro, pequeña desconocida, o hazme daño moral, si usted prefiere. Es la única forma de que se lance sobre el disco y el libro, lo tengo comprobado.