Carta con respuesta

No escriba: compre

Leo con sorpresa el artículo dedicado al canon editorial, aparecido el día 27-IX-07. ¿Apoyáis el canon? Yo no. Por ineficaz: ¿cuántos escritores viven de publicar? Por injusto: dice en el artículo que ‘lo pagarían las multinacionales y no los usuarios’ ¿Os lo creéis? ¿Y qué multinacionales? Y, en fin, por absurdo: ¿que se reproducen textos en mp3 y con el móvil? Yo, sin ir más lejos, tengo ‘Crimen y Castigo’ en el teléfono. ¿Y por reproducir textos en voz alta? Digo: ‘Chasquido de moscón que muere a mitad de su vuelo y cae a tierra’. Que me cobren.

GUILLERMO GALLIDO YUSTE, Alcorcón (Madrid)

Que si lo apoyamos? ¿Quiénes? El director me parece que es un activista contra el canon. Otros serán firmes defensores. El periódico, como tal, no tiene opiniones anónimas, por eso no llevamos editoriales. En cuanto a las personas, cada una tendrá (cabe suponer) su propia opinión. Algunos, como yo, tenemos más de una y a veces hasta tres contradictorias sobre el mismo asunto. Como decía Marx (Groucho): "Estos son mis principios, pero, si no le gustan, tengo otros".

A mí no me cabe duda de que el canon lo pagaremos, al final, los usuarios. Eso seguro. Ya se encargarán las empresas de repercutírnoslo, pues las empresas antes escabecharían sin pestañear a sus madres que ceder una sóla fracción de átomo de beneficio. Como usted sabe, Guillermo, el beneficio empresarial aumenta escandalosamente cada año, mientras los salarios siguen perdiendo capacidad adquisitiva.

Ahora bien, ¿por qué no van a cobrar los autores si su obra se reproduce? Suelo repetir que en este país hay tipos que, aún hoy, viven de un terreno que sus antepasados compraron (o más a menudo rapiñaron o conquistaron a la fuerza o robaron sin contemplaciones) en la Edad Media. Y viven, todavía, como canónigos. En cambio, los descendientes de Galdós ya no pueden cobrar un duro. La propiedad es hereditaria, salvo la intelectual. ¿Cuál es el mensaje? Muchacho, no compongas una sinfonía: compra plazas de garaje. Chaval, no seas alma de cántaro, no desarrolles una ecuación: compra bienes inmuebles o fincas rústicas. Niña, deja de escribir novelas y apanda hidroeléctricas. Ahora, además de eso, usted propone que cualquiera pueda obtener beneficio (el que lo copia y lo comercializa, la empresa de móviles, etc.) sin que el autor vea un solo duro. Formidable. Tal y como yo lo veo, o bien limitamos seriamente el derecho a la propiedad (pero también la de dehesas, edificios, empresas y fábricas, por ejemplo), o bien respetamos también la propiedad intelectual. Yo prefiero la opción A, francamente. Ésta es mi opinión, pero, si no le gusta o no le convence, tengo otras tres distintas en una tupperware, Guillermo.

RAFAEL REIG