Pato confinado

Receta de sopa de cebolla a la francesa

Sopa de cebolla

La sopa de cebolla es una receta protectora. Un talismán en tiempos de crisis inmunológica. De su ingrediente principal conocemos sus poderes dietéticos desde tiempos remotos. Si además, hoy está nublado o llueve, o si nuestras defensas están bajas por el estrés y el confinamiento, aquí aparece un reconstituyente. La cebolla es cardiosaludable, diurética, digestiva, antiséptica, antioxidante… y musa de poetas:

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.

... escribió Miguel Hernández en su célebre Nanas de la cebolla.

La sopa de cebolla es una receta francesa internacional, que en tiempos de confinamiento y aún sin el calor encima, puede aportarnos la necesaria hidratación y un suplemento extra de vitaminas. Seguimos con el consejo de hidratarse bien durante estos días: una preocupación de médicos y nutricionistas. Ayer ya os adelantamos, en este sentido, una excelente sopa minestrone de verduras.

➜ Cómo hacer la sopa:

Existen dos maneras de elaborarla. La tradicional francesa es más grasa, pero muy sabrosa: una cocción de caldo de pollo y cebolla caramelizada, bien dorada, con pan y queso gratinados al horno. La receta ligera sería prescindiendo de la mantequilla, el pan y lácteos, y yendo al grano con la esencia de la cebolla.

En Pato Confinado os explicaremos a continuación la versión clásica. Después, puedes ignorar determinados ingredientes para hacerla más saludable. Recuerda que ligero o graso debe medirse en un conjunto: la dieta es un equilibrio que permite ciertos excesos, siempre que se compensen por otro lado. Puro yin y yang.

Tiempo: 1 h.

Receta de sopa de cebolla

Receta sopa de cebolla
Sopa de cebolla con pan tostado y queso. Pato Confinado.

Ingredientes 2 personas:

  • 4 cebollas.
  • 1 diente de ajo.
  • Rama de tomillo fresco (opcional).
  • 1 litro de caldo de pollo.
  • Aceite de oliva.
  • Mantequilla (opcional).
  • Dos rebanadas de pan.
  • Varios trozos de queso emmental o gruyere.
  • Un vasito de vino blanco, jerez o coñac.
  • Pimienta negra.
  • Sal.

Elaboración al estilo francés:

1. Corta las cebollas:

Pela y corta las cebollas en juliana, en pluma, no demasiado finas.

2. Carameliza:

En una olla pon un chorro de aceite de oliva virgen y un poco de mantequilla. Cuando la mantequilla se haya derretido, añade las cebollas cortadas. Deben cocinarse a fuego suave, caramelizarse: tienen que sudar bien sus líquidos. Cierra la tapa, pero remueve de vez en cuando, que se vaya pochando y queden bien doradas. Calcula media hora más o menos de cocción. Atento al color de la cebolla y la cremosidad de sus jugos.

3. Riégalas con vino blanco o jerez:

Cuando las cebollas estén pochadas, añade un vasito del licor. Remueve y deja que el alcohol se evapore. Puedes aromatizarlo con una pizca de pimienta.

4. Caldo de pollo como base de la sopa:

Agrega un litro de caldo de pollo y unos vasos de agua. Si tienes una rama de tomillo, puedes también incluirla. Llévalo a ebullición, que se cocine a fuego suave unos 30 minutos.

5. Pan como aroma francés:

Corta varias rebanadas de pan, de un dedo grosor. Una o dos por cada comensal. Dóralas al horno sobre un papel vegetal, por los dos lados, a temperatura alta en el grill, pero vigilando que no se quemen. En algunas recetas, una vez doradas, untan las tostadas con un diente de ajo cortado, para incrementar los aromas.

6. A por la sopa de cebolla:

Comprueba el punto de sal de la sopa, y retira la rama de tomillo. Es bueno que repose un poco para que agarre más fuerza el sabor. Tiene que haber quedado un caldo de color dorado, fruto de una cebolla bien sudada y tostada.

7. El último gratinado:

Sirve la sopa en unas cazuelas de barro, y por encima, como si fueran veleros, las rebanadas de pan. Ralla el queso sobre el pan y un poco en el caldo. Introduce las cazuelas al horno para darle un punto de gratinado, que se derrita el queso. Servir caliente.

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