Pato confinado

Receta de tortilla de calabacín y cebolla

Tortilla de calabacín.
Tortilla de calabacín.

No tiene el renombre de la tortilla de patata, pero si consigues unos buenos calabacines esta tortilla merece gritos de júbilo. Es el placer de un hedonismo austero: solo necesitas cebolla, calabacines, un buen aceite, y un poco de mano. Le sienta muy bien un puntito de ajo y perejil picado. Puedes sacar el calabacín muy hecho o tirando al dente, en rodajas, cual suculentos círculos de verdura. Su elaboración es similar a la de otras tortillas. Pocha bien la cebolla y después saltea la hortaliza protagonista. Debe quedar jugosa, juega con el aceite, sin pasarte, y no dejes que se haga demasiado en su interior. No necesita mucha sal. También puedes mezclarla con patatas. Deja espacio para la imaginación: acepta queso, atún, jamón, pavo, champiñones...

Receta de tortilla de calabacín y cebolla

Ingredientes 3-4 personas:

  • 2 calabacines blancos.
  • 4 huevos.
  • 1 cebolla.
  • Aceite de oliva virgen.
  • 1 diente de ajo.
  • Perejil fresco.
  • Sal.

Elaboración:

Para esta tortilla es recomendable usar cebolla. Combina bien con el calabacín y le da un punto meloso. Tienes que pocharla y añadir luego el calabacín en rodajas. La variedad de calabacín blanco da muy buenos resultados, ya que es más fino y sabroso (su temporada empieza en mayo). Puedes sacarlo al dente para que tenga una textura más interesante. Fritos los ingredientes, mézclalos con los huevos batidos en un recipiente aparte. El ajo y el perejil realzarán su sabor, y le darán un toque picante. Puedes picarlos en un mortero y añadirlos al final (ya sea al terminar el calabacín o directamente en la mezcla de los huevos, si te gusta fuerte). Quita el germen al ajo.

1. Pocha la cebolla y fríe el calabacín:

En una sartén, con un chorrito de aceite de oliva, pon a pochar la cebolla cortada en juliana. Cuando esté hecha, añade los calabacines lavados y cortados en rodajas. Deja que se hagan alrededor de unos cinco minutos, o hasta que estén cocinados pero aún un poco crujientes. Añade, justo antes de apagar el fuego, el ajo y el perejil picado. Remueve.

2. Haz la tortilla de calabacín:

Bate los huevos en un bol. Mézclalos con la cebolla y los calabacines, aprovechando su aceite. Dale un punto de sal. Añade un poquito más de perejil picado. Pon a calentar una sartén amplia y antiadherente con un hilito de aceite. Cuando esté caliente, echa la mezcla de los huevos. Tenlo al fuego durante unos tres minutos. Dale la vuelta con una tapa. Apaga el fuego y deja que se haga con el calor residual (si la quieres jugosa y crudita por dentro).

Seguimos con una tortilla de bacalao.