Pato confinado

Receta de mejillones en escabeche casero

Mejillones en escabeche casero.
Mejillones en escabeche casero.

Son los reyes de las conservas y de los aperitivos de bar. Los mejillones en escabeche forman parte de la historia de la tasca y de los encuentros festivos en casa. El color rojizo del pimentón los identifica. El marisco parece laminado por lava volcánica. Su excelente sabor los hermana con la tradición y el paso del tiempo. Están en todos los supermercados, pero también puedes hacerlos en casa. Es una receta en general sencilla, si no se te quema el pimentón. Solo necesita algo de previsión y paciencia: deben estar macerándose varios días en la nevera para que el sabor sea tan genuino como el de los mejillones en escabeche que tomamos en los bares. Es mejor utilizar una variedad de molusco que sea grande, carnosa.

Receta de mejillones en escabeche casero

Ingredientes 4 personas:

  • 1,5 kilos de mejillones grandes y frescos.
  • 150 ml. de aceite de oliva virgen.
  • 150 ml. de un buen vinagre.
  • 6 dientes de ajo.
  • 2 hojas de laurel.
  • 2 cucharaditas de pimentón dulce de la Vera (puedes mezclarlo con pimentón picante).
  • 1 vaso de vino blanco.
  • Sal.

1. Cuece los mejillones:

Lava los mejillones y ráspalos con un chuchillo, quitándoles las hebras si las tuvieran. Ponlos en una olla grande, añade un vaso de vino de blanco y tápalos. Tenlos unos minutos a fuego medio-alto hasta que se abran. Cuando estén abiertos y cocidos, apaga el fuego y espera a que se enfríen. Reserva el caldo.

2. Limpia e hidrata los mejillones:

Saca los mejillones de la cáscara y con una tijera quítales la barba negra interior. Pon los mejillones en un recipiente y cuela por encima de ellos parte del jugo que han soltado hasta que estén cubiertos. Tenlos en la nevera entre 12 y 24 horas, bien tapados para que se hidraten.

3. Prepara la base del escabeche:

Pon en una sartén alrededor de 150 ml. de aceite de oliva (una taza de café). Sobre una tabla de madera machaca los ajos con su piel (dales un golpe seco con la superficie de un cuchillo). Añádelos enteros a la sartén junto a dos hojas de laurel. Fríelo a fuego medio-bajo durante unos cincos minutos. Deja que los ajos y el aceite se atemperen. Cuando apenas burbujee, echa dos cucharaditas de pimentón dulce (sobre todo vigila que no se queme). Remueve. Añade inmediatamente otra taza de vinagre. Mezcla de nuevo. Echa el caldo de los mejillones que tenías reservado a través de un colador (calcula varios cacitos, hasta que se diluya el color y se forme la salsa de escabeche). Tira una cucharadita de sal. Remueve para que se integren todos los sabores.

4. Junta los mejillones con la mezcla:

Saca los mejillones de la nevera y cuela el caldo que les quede (puedes guardarlo para otras recetas). Pon los mejillones en un recipiente de cristal o plástico. Báñalos con el escabeche (junto a los ajos y el laurel), que los cubra bien, y ciérralo. Tenlos dos días en la nevera. Debe reposar hasta que los mejillones tomen todo el sabor.

➦ Seguimos con una receta de caballa en escabeche.