Pato confinado

Lecciones sobre el azúcar gracias a la polémica de la 'nocilla saludable' de Realfooding

Nocilla.
Nocilla. Pixabay.

Muchos lo han llamado culebrón, polémica, cisma o circo... Pocas veces una 'nocilla' o crema de cacao ha levantando esta expectación. Más que una merendola parecía una guerra cainita. Un levantamiento azucarado y mal procesado. Ha habido tiros de dátiles y castañas en la nuca...

Un conflicto nutricional no convencional en las redes sociales. Un toma y daca entre defensores (todos ellos) de la buena alimentación, cuyo efecto colateral ha sido que hemos aprendido mucho sobre los "azúcares añadidos" en el etiquetado de unos productos que nos venden como presuntamente "saludables".

Esta semana Carlos Ríos, creador del movimiento Realfooding, influencer con miles de seguidores, azote mediático de los productos ultraprocesados y defensor de la "comida natural y auténtica", sacó al mercado un nuevo producto dentro de la línea de negocio que está desarrollando bajo la marca Realfooding y Shukran Foods. Su idea es vender procesados con materias primas de buena calidad. Un supermercado realfooding que cambie la industria desde dentro.

La pasta de la discordia consiste en una 'nocilla' o crema de cacao que él defiende como "saludable" y "sin azúcares añadidos". Así aparece en el etiquetado. Una comida auténtica dispuesta a enfrentarse a las espeluznantes 'nocillas' de la gran industria, no un ultraprocesado más.

Su crema lleva, claro está, cacao, pero también dátiles, castañas, tahini, y aceite de oliva virgen extra, entre otros ingredientes. Estos materiales, dijo Ríos en las redes sociales, se muestran "con orgullo y satisfacción".

Sigue siendo, no obstante, un dulce procesado, muy palatable, denso y energético, que se toma con pan. El azúcar se extrae de los gustosos dátiles, y esto no ha convencido a muchos nutricionistas, especialmente por la cuestión del etiquetado. Las críticas han ido subiendo de tono a lo largo de esta semana. La 'nocilla' se ha salido de la tostada. Todo el asunto se ha puesto pringoso...

Durante varios días el hashtag "nocilla" se convirtió en trending topic en Twitter. Defensores y detractores de la crema de Ríos iniciaron una chocolatada tribal. En síntesis: un buen cacao.

Quienes lo apoyan aprecian la novedad y oportunidad del producto (Ríos se ha ganado un aura de Robin Hood de la comida natural y hubo colas en el día de su presentación); los nutricionistas más críticos, en cambio, lo consideran un "equivalente de los ultraprocesados", aunque algunos reconocen que es menos perjudicial que las recetas clásicas que otras marcas venden en el supermercado.

Ríos acusó a sus detractores de estar vendidos a la gran industria, de ser unos agentes dispuestos a detener su "revolución" con propaganda y ataques personales. Criticó la falta de profesionalidad de otros compañeros (nutricionistas y tecnólogos de los alimentos). Y esto, además de feo, no mejoró la situación.

El origen de la polémica

Crema de cacao de Carlos Ríos.
Crema de cacao de Carlos Ríos.

Las críticas surgen porque la 'nocilla' de Ríos se etiqueta como saludable, "sin azúcares añadidos". Algunos de los nutricionistas más mediáticos del país (Aitor Sánchez, Julio Basulto, Juan Revenga, Beatriz Robles, etc.) salieron en tromba a matizarlo. Ríos contraatacó diciendo que la industria quería retirar su crema del mercado y pidió ayuda a sus seguidores. Invocó algo así como un alzamiento chocolatero. Otro cacao...

Un producto tan azucarado y calórico, no obstante, difícilmente puede considerarse como "saludable", según sus detractores, aún obteniendo dicho azúcar de unos deliciosos y naturales dátiles.

Es cierto que el dátil no es un azúcar libre (como sí lo es el jarabe de glucosa o la sacarosa que le echan a muchos productos malsanos), aunque todavía las agencias de salud pública y la OMS discuten sobre qué es y qué no un azúcar de estas características.

No afecta de igual modo al metabolismo y contiene además nutrientes (minerales, vitaminas, fibra...), pero sigue albergando, según como se formule o consuma, una buena cantidad de azúcar neto (por esta razón los nutricionistas tampoco recomiendan abusar de la miel, por ejemplo: natural no siempre equivale a saludable).

Nuestro cuerpo sigue recibiendo un bombardeo de moléculas si se toma en exceso y si es formulado además en forma de pasta de dátil, donde se condensa, se modifican los azúcares intrínsecos, se liberan al licuarse y es menos saciante. El azúcar puede acceder en mayor cantidad y rapidez al organismo que si se toma el dátil entero. Esta es la base teórica de una de las críticas.

La forma en que el azúcar nos llega es importante: la masticación, por ejemplo, o la presencia de fibra, ralentiza su absorción en la digestión, por lo que siempre es mejor tomar una fruta fresca y en pieza entera que un zumo de esa misma fruta (en este caso, al ser triturado, el acceso de la glucosa es más rápido y la subida mayor, provocando impactos en la regulación de la insulina si se toma en gran cantidad. Es una ecuación sencilla: ¿cuántas naranjas consumes enteras y cuántas le echas a tu zumo?)

Dicho esto, Ríos fue aún más lejos en la controversia y llegó a afirmar que su crema es "cardiosaludable" (una declaración de salud excesiva, según sus críticos). Recomienda varias cucharadas de su ‘nocilla’ al día. Esta afirmación sorprendió.

Muchos sacaron a colación que es incoherente que un nutricionista se ponga a promocionar un dulce y en tal cantidad (anteriormente, bajo la misma marca, Ríos había sacado hummus y gazpachos y no hubo entonces objeción). A esto se suma que había criticado con gran dureza este tipo de productos para después publicitar algo similar o cercano (sin bien con un desarrollo distinto y con materias primas de mayor calidad y menores cantidades de azúcar que las usuales).

En un artículo de El Comidista, la tecnóloga de los alimentos Beatriz Robles fue de las primeras en poner el dátil en vereda. "La peor elección alimentaria es aquella que hacemos creyendo erróneamente que estamos haciendo una apuesta por nuestra salud, y si no somos conscientes de seguir una mala dieta, ni siquiera nos plantearemos modificarla".

La moda de los dátiles healthy no parece escapar del todo a los problemas asociados al azúcar convencional, de ahí que muchos nutricionistas consideren que la crema de cacao sí contiene "azúcares añadidos" y que por tanto es incorrecto su etiquetado.

El dátil edulcora, pues contiene azúcares naturales, y para que un producto pueda llamarse a sí mismo "sin azúcar" (una declaración nutricional reglada) debe tener menos de 0,5 gr. por cada 100 gr. o ml. de producto (la 'nocilla saludable' de Ríos tiene más). El nutricionista Julio Basulto fue más allá en sus redes sociales: "¿Sabéis cuál es el mejor sustituto de la nocilla? No tomar nocilla. #QueNoTeLaCuelen".

En su defensa, Ríos aseguraba que su producto "sustituye las 546 kcal/100g procedentes de azúcar y aceite de palma de las típicas cremas ultraprocesadas por 180 kcal/100 g de ingredientes de calidad" y que no se trata además de desplazar con él alimentos saludables.

"¿Es igual la sacarosa, el jarabe de glucosa y fructosa de estas cremas ultraprocesadas que utilizar dátiles?", preguntaba a su foro. Y volvía a apuntar a las multinacionales asegurando "que no pueden cambiar su receta y copiar a la de Realfooding. Sencillamente porque no hay castañas, AOVE o dátiles en el mundo suficientes ni pueden asumir sus costes en el modelo de negocio que tienen. Es un jaque al rey."

Pero muchos tuiteros, como Alex Megas, le respondieron con doble mate: "La legislación es clara, si se añade azúcar o cualquier alimento utilizado por sus propiedades edulcorantes, no se puede poner sin azúcares añadidos. Reglamento 1924/2006…"

En dicho reglamento europeo (relativo a las declaraciones nutricionales y propiedades saludables en los alimentos) se especifica que un producto no puede hacer este reclamo si lleva azúcares monosacáridos y disacáridos, y ningún otro ingrediente que sea utilizado por sus propiedades edulcorantes. No se puede añadir sacarosa, glucosa, lactosa... pero tampoco ingredientes como miel, puré concentrado de frutas o puré de dátiles, si su objetivo es endulzar.

Es una táctica común en una industria a la que Ríos critica, "disfrazan" ese dulzor aludiendo que usan las materias primas para dar textura o aportar fibra. Ríos se defendió en los medios asegurando que el dátil solo es un ingrediente más (y aporta fibra, proteínas, antioxidantes, textura y color al producto).

En una semana nos ha subido mucho el azúcar. Muchas ideas cabalgando sobre coladas de insulina. Pero gracias a eso ya sabemos que no todos los azúcares son iguales y que no todo vale en el etiquetado. Parece que esta crema es una apuesta algo más saludable que otras fórmulas de la industria, según nutricionistas como Aitor Sánchez, quien hizo un vídeo analizando este "culebrón". "Está mejor formulada pero no quiere decir que sea independientemente saludable", concluyó.

Otro expertos, como Beatriz Robles, prefirieron las metáforas en las redes sociales: "Que si me preguntas si nutricionalmente la crema de cacao #realfood es mejor que otras del súper, solo puedo decirte que en nutrición menos malo no es mejor. Gráficamente, le robo la metáfora a mi amigo @juan_revenga cuando dice: "¿prefieres caer desde un 7º o desde un 10º piso?"

Más saludables o menos, estos alimentos deberían ser siempre de consumo ocasional (son energéticos, calóricos, densos y, claro está, dulces). No deben desplazar otros alimentos más benéficos, como puede ser la fruta o verduras, por mucho que se anuncien a veces con cualidades próximas.

La idea de Ríos es cambiar a la bestia por dentro. Una apuesta difícil eso de entrar en el pantano del cacao y seguir luciendo luego la túnica con un blanco impoluto. Su proclama de "más mercado y menos supermercado", a juicio de los críticos, se queda entre las aguas de un océano mediático.

Reducir daños o apostar solo por lo verdaderamente saludable... Interesante debate. Estemos a favor o contra de estos movimientos empresariales, hemos aprendido mucho sobre el azúcar (producto que al ser consumido en exceso en esta sociedad industrializada y, en general, poco deportista, provoca demasiadas enfermedades crónicas, auténticas pandemias silenciosas).

Si se usa para endulzar es "azúcar añadido", con la ley en la mano. No importa si viene de la remolacha o del dátil. Y si te gusta el sabor dulce siempre tendrás a mano de primate las frutas enteras: mucho más saludables, con un índice glucémico menor, y muy necesarias por sus vitaminas y fibra para tu organismo. Auténticas real food.