Pato confinado

Receta de garbanzos tostados: un snack saludable y crujiente

Garbanzos tostados.
Garbanzos tostados caseros, un snack saludable. Pixabay.

Garbanzos tostados, bien condimentados con especias, pasados en su punto por el horno... Garbanzos deshidratados, poderosos, crujientes, palomitas de labrador. Esta es una receta sencilla y un magnífico sustituto de las patatas fritas y demás procesados. Un snack saludable salado. Un aperitivo lleno de nutrientes. Alimento que sabe subyugar el paladar sin atacar al corazón.

Los garbanzos tostados solo necesitan práctica. Para que queden crujientes deben estar muy bien escurridos, nada de líquido residual, pásalos por papel de cocina y espera a que sequen a temperatura ambiente.

Puedes utilizar garbanzos ya cocidos (de bote) o hervirlos tú. Añade tus especias favoritas. Quizás te apetezcan más picantones o mediterráneos (con sal, orégano y tomillo) o hindúes (con curry). Una vez conocido el fácil procedimiento de estas legumbres tostadas las ideas rebotarán por tu cabeza, nuevas conexiones sinápticas en tu córtex grastronómico, deliciosas alucinaciones, la cajita de las especias temblando como en un ligero terremoto, llamándote. Es la sinestesia (una confusión en los sentidos, los colores y sabores en la misma frecuencia) la que te lanzará sobre esos deliciosos garbanzos tostaditos...

Receta de garbanzos tostados

Ingredientes 2-4 personas:

  • 1 bote de garbanzos cocidos, bien lavados y escurridos.
  • 1 pizca de comino.
  • Ajo en polvo (al gusto).
  • 1 pizca de pimentón dulce o picante.
  • Unas gotitas de aceite de oliva virgen extra.
  • Sal.

1. Ten los garbanzos cocidos y espécialos:

Pon papel de aluminio sobre una fuente de horno. Deposita allí los garbanzos, bien lavados y escurridos. Utiliza papel absorbente de cocina para asegurarte que no quede líquido. Déjalos que se terminen de secar a temperatura ambiente. Los garbanzos no deben estar amontonados en la fuente. Mejor que haya aire entre ellos. Si quieres hacer más, apuesta por dos tandas. Añade unas gotitas de aceite y repártelas por los garbanzos. Haz lo mismo con las especias y la sal. No deben salir muy aceitosos y las especias tienen que estar bien distribuidas.

2. Tuesta los garbanzos:

Ten precalentado el horno a 200 grados (calor arriba y abajo). Asegúrate de que los garbanzos están bien extendidos por la fuente. Hornéalos durante unos 30 minutos (aproximadamente). Muévelos de vez en cuando para que se tuesten por completo. Hacia el final ve comprobando si están crujientes, lo ideal es que no se sequen del todo. En cuanto empiecen a crujir apaga el horno y deja que reposen al calor. Sirve los garbanzos tostados templados o calientes como aperitivo.

➥ Seguimos con una receta de ensalada de garbanzos con queso feta.