Pato confinado

Receta de turrón blando casero, el clásico de Jijona

Turrrón blando casero.
Turrrón blando casero.

El turrón, en Navidad, es el gran vicio permitido. Hasta los nutricionistas más ultraortodoxos levantan las fatuas y prohibiciones por unos días. El Fiscal Jefe Antidroga se pone fino. En estas fechas solo los dentistas sueltan sus proclamas en soledad; en Nochebuena se sienten como un epidemiólogo en una manifestación de ebrios antivacunas...

Es la dulce libertad navideña. La rebelión de los paladares glucosos. La vista gorda de las arterias. Y es que están de vicio, y son muy "viciosos"  ("vicioso", en la cuarta acepción del diccionario, significa "abundante").

Los árabes nos dejaron un buen regalo con los turrones. Ni los de la Falange se atreverán a dudarlo. Esa magnífica mezcla de las almendras con el azúcar. Ese premio que llegó de Oriente. Alicante fue la patria chica del dulce navideño y Jijona o Xixona se convirtió en la nueva Meca. El turrón blando o de Jijona es desde entonces como la Kaaba (la piedra en la que los fieles dan sus vueltas en la mezquita), el meteorito de caramelo al que todos adoran.

La receta de turrón blando casero, nacida del encuentro entre las almendras y la miel, es bastante sencilla, aunque necesita de cierta práctica para que el resultado sea el adecuado. Tienes que triturar las almendras tostadas, disolver el azúcar con la miel y acertar con la clara de huevo, que esté en su punto de nieve, bien montada (mejor si lo haces con un robot de cocina o con una batidora de varillas).

Algunos cocineros también le añaden tabletas de chocolate blanco (son los principales sospechosos de la desaparición del odontólogo). Necesitarás un molde rectangular de turrones para darle forma cuando repose, puede ser de metal o de silicona.

Dificultad de la receta: Baja como los cordones de un hobbit.

Nivel de emoción: La del hijo del jefe beduino en su jaima de azúcar.

Pega con… Villancicos que riman con miel, almendrados gritos de júbilo, pasitos de gremlin frente a un dentista amordazado.

Partículas elementales: Azúcares libérrimos y frutos secos solidificados en un ladrillo de satisfacción.

Receta de turrón blando casero

Ingredientes para una tableta (500 gr. aprox.):

  • 300 gr. de almendras peladas o trituradas.
  • 200 gr. de miel.
  • 100 gr. de azúcar.
  • Ralladura de limón.
  • Una pizca de canela.
  • 1 clara de huevo.

1. Tuesta las almendras:

Pon las almendras en una sartén y tuéstalas. En cuanto estén hechas, retíralas. También puedes tostarlas en el horno a 180 grados, sobre papel de cocina y durante unos ocho minutos. Después, tritura las almendras con un robot de cocina o aparato similar. Deben salir finas (aunque aceptan tropezones). Si compras las almendras ya trituradas, debes tostarlas igualmente.

2. Disuelve la miel con el azúcar:

En una sartén u olla, a temperatura media, pon a fundir la miel y el azúcar. Remueve hasta que se integren los elementos y aparezca una especie de caramelo. En un recipiente bate la clara del huevo hasta que saque espuma. Añádelo a la mezcla de miel y azúcar y remueve (ya fuera del fuego, o a muy baja temperatura, vigilando que no cuaje). Cuando ya no queden grumos, introduce la ralladura de limón y la canela y mézclalo bien.

3. Junta las almendras con el caramelo:

Introduce las almendras y mezcla de nuevo hasta conseguir una masa espesa y homogénea, compacta pero manejable. Forra el molde del turrón con papel de horno o engrásalo con aceite de girasol (no es necesario si el molde es de silicona). Introduce la mezcla y, tras poner encima papel film, apriétalo bien, para que quede muy compacto y sin burbujas. Llévalo a la nevera con un peso encima. Tenlo reposando toda la noche. Sírvelo al día siguiente.

➥ Seguimos con una receta de aperitivos en forma de abeto de Navidad.