Opinion · Recuperar el presente

«Prefiero que Évole o Wyoming estén en La Sexta a que no estén…»

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Conversación entre Alberto San Juan y Cafèambllet

iglesias-nega-portadaVisita la tienda

Lidia Pujol
Cantautora

Tú y yo podríamos estar teniendo esta conversación. Si la estamos leyendo, es porque nos estamos leyendo y nos sentimos interpelados de alguna manera. Sea cual sea nuestro oficio, nuestra nacionalidad, religión, género, color tenemos el deber —si queremos— de cultivar nuestra dignidad y plantearnos, en este contexto de privatización de los derechos humanos por los grandes capitales, que es ser persona, hoy. Cada uno desde su sitio está llamado a potenciar una realidad social donde el amor sea lo que determina todo lo demás. Está llamado a pensar y desear un milagro como el de la reciprocidad amorosa a todos los niveles: económico, político, cultural, religioso… ¿No es exactamente lo mismo que plantea el actual abuso de poder llamado «crisis»?

El criterio de verificación que Alberto y Cafèambllet aportan en esta conversación es que el propio bien es inseparable del bien común.

Conozco ambas partes. De una de ellas, su vertiente escénica, de la otra, lo personal, pero curiosamente lo poco que sé me dice que estas dos partes buscan a cada momento ser una sola pieza con toda honestidad. Los tres caminan en dirección a un mismo horizonte y nos recuerdan que allí estamos todos, que es esta mirada amplia y lejana la que posibilita que aquí y ahora seamos personas y no cosas. Ahora no quiero hablar de ladrones coronados o trajeados, quiero que este saber que nos comunican Alberto y Cafèambllet haga su función de despertador gigante para hacer coincidir lo que pienso con lo que hago tanto como pueda y sentirme y ser libre a pesar de la adversidad.

De cómo Alberto San Juan y Cafèambllet se han convertido en referentes de Amor y Libertad

Nos pueden robar nuestros derechos pero tenemos el deber de conquistar una y otra vez nuestra dignidad. Esto es lo que hicieron Marta y Albano el día que comenzaron a preguntar persistentemente dónde está el dinero público destinado a la sanidad y eso es lo que hacen cada día con sus charlas informando de la verdad mientras los medios de comunicación nos cuentan cuentos superficiales y muy entretenidos. Esto es lo que hace Alberto San Juan cuando ha decidido poner su talento comunicativo y escénico al servicio de la confrontación activa de la injusticia y el despertar de las conciencias. Cada pequeña situación nos interpela a ser o no ser y nos plantea un reto. Cuando las acciones están inspiradas por un anhelo de justicia, la vida se ilumina y toma dimensión de horizonte. Entonces siento que no me preocupa tanto la duración de este cuerpo finito.

Quiero poner un ejemplo cotidiano de cómo Alberto, Marta y Albano son referentes de amor y libertad en mi vida: siempre hay un hecho más o menos extraordinario que te sobrepasa y te pone en una situación tan sorprendente que te llama a la novedad o a la repetición de lo que conocemos. Una mañana, mientras pensaba cómo conseguir comer a cambio de canciones, fui a la ferretería del pueblo a comprar dos ratoneras. Cuando entré la mujer que me atendió me reconoció, pocos días antes había participado en el concert de la llibertat, evento reivindicativo por el derecho a decidir de Catalunya en el Camp Nou, y me dijo:

– Tú eres Lidia Pujol, que cantaste la canción País petit de Lluís Llach en la tele! Me gustó mucho… me emocioné tanto, me hiciste llorar. La cantaste tan bien. Hace años que la conozco pero nunca la había escuchado de esta manera. ¿Por qué no me la cantas…?

En ese momento se me encendió una luz y le dije:

– Mira, yo te la canto y tú me das dos ratoneras.

– Si, hombre! – me dijo ella .

– Ah, no …?

En ese momento sucedió algo extraordinario, me subió la sangre al cuello como si subiese del fondo de un volcán, me quedé helada y le dije:

– Mira, ahora, o me enfado, y me voy, o hablamos.

– ¿Qué quieres decir?, ¿Por qué?

Entonces, rebobinando, le hice una reproducción de la escena vivida y terminé preguntándole: ¿Cómo crees que puedo pagar tus ratoneras si alguien no me ha pagado antes por mi canción? Ella, sinceramente, no había pensado, pero yo tampoco era consciente de hasta qué punto lo estrictamente funcional condiciona la balanza de los tratos. La función didáctica del arte es para mí toda una prioridad y Alberto es un referente de naturalidad, honestidad y orientación. Es una persona que asume la responsabilidad hacia el talento que le ha sido dado. De la misma manera, Marta y Albano han tomado el compromiso de contar una y otra vez la verdad contra el monstruo encubridor de la verdad en que se han convertido los medios de comunicación de gran alcance. La revista Cafèambllet dice la verdad tanto si conviene como si no, arriesgando, recibiendo la sanción de la ley de los ladrones coronados y trajeados y, aún así, siguen insistiendo en recordarnos que no sólo el hombre es un lobo para el hombre, sino que el ser humano es, en realidad, infinita necesidad de amar y ser amado.

Yo he recogido este testigo y lo he hecho mío: cuando canto Alberto, Marta y Albano cantan en mí, y cuando “descanto” la canción de la ignorancia y el abuso enseguida busco atentamente reproducir la melodía que el ruiseñor canta día y noche. A ti, amigo que vendrás a esta tierra dentro de cien años y encontrarás un mundo del que yo también he sido responsable, quiero decirte que, en mi deseo de amarte y que me ames, habrá una piedrecita del camino que he querido expresamente cambiar de lugar para que no tropieces y, eso, me hace feliz. Esto es lo que Marta, Albano y Alberto hacen conmigo y lo quiero compartir.

«Hay que ver cómo compatibilizar el activismo y la supervivencia»

Extracto de la conversación entre el actor Alberto San Juan y los periodistas de la revista Cafèambllet Albano Dante-Fachín y Marta Sibina contenida en El placer de pasar a la acción. Entre ellos reflexionan sobre la necesidad de que todos y todas actuemos y del derecho fundamental a la libertad de expresión. Una defensa de la libertad donde el Teatro del Barrio, un teatro popular en el madrileño barrio de Lavapiés, impulsado por San Juan, y Cafèambllet son ejemplo de frescura, sinceridad y honradez.

Albano Dante-Fachín

Volviendo al tema de la organización, hay que reivindicar la importancia de crear estas cooperativas, estos espacios de participación, porque es la manera de ser consecuentes y coherentes con lo que pensamos. A la vez, son una manera de crear poder. El hecho de crear estructuras económicas propias permite plantarse ante lo que hasta hace poco eran estructuras monopólicas. Pongo un ejemplo: el periodista Pascual Serrano publica Traficantes de información, un libro donde deja con el culo al aire a todos los grupos mediáticos de España. Está claro que Serrano se ha cerrado las puertas laborales a todos esos medios pero, por suerte, hay editoriales independietes que publican sus libros y hay medios independientes que publican sus columnas. Por eso digo que crear nuevas estructuras económicas es una manera de crear poder.

Me imagino que lo mismo ocurre en la cultura. Pienso en el caso de Willy  Toledo, por ejemplo, y en las repercusiones que su posicionamiento político puede tener en su perspectiva artística y laboral. Porque en el caso de los actores, la imagen es una herramienta de trabajo. ¿Cómo influye esto a la hora de posicionarse?

Alberto San Juan

Yo no tengo constancia de haber sufrido consecuencias. El caso de Willy es mucho más claro: antes no paraban de ofrecerle guiones y ahora no le llama ni Cristo. Aparte de la infame y recurrente campaña mediática contra él. Su delito es defender los derechos humanos elementales, y yo, personalmente, tengo que agradecerle a Willy haberme ayudado a abrir los ojos. El gremio del cine es igual de conservador que cualquier otro. Los actores no son más combativos que los fontaneros, te lo aseguro, y la prueba es la última ceremonia de los Goya. Los maestros, los médicos que están en la calle partiéndose la cara por los derechos de todos desde hace años, lo tienen difícil, casi imposible para tener dos horas de televisión en directo en horario de máxima audiencia. Esto implica una gran responsabilidad, y si tienes una oportunidad así, en un contexto de guerra como que estamos viviendo, donde las políticas institucionales, dictadas por el poder económico están asesinando personas, no puedes ir con tu esmoquin y ya está, como si no pasara nada. Y ya si contratas una empresa de trabajo temporal y le haces publicidad a través de la ceremonia, es vergonzoso. El año anterior hablaron críticamente —y muy bien, además— Candela Peña y Maribel Verdú, y los medios las crucificaron por ello.

Albano Dante-Fachín

Es muy importante crear alternativas desde el punto de vista laboral.

Alberto San Juan

Está claro que hay que ver cómo compatibilizar el activismo y la supervivencia.

Marta Sibina

Este es un tema muy interesante. Los partidos tienen miles de liberados, secretarios y empresas de comunicación a su servicio. Los grandes grupos económicos tienen grandes gabinetes de comunicación, asesores de imagen, técnicos… y todos tienen potentísimos medios a su servicio. Y entonces miras los que luchamos contra todo esto, que tenemos que hacer malabares para pagar la gasolina para llegar a un pueblo a dar una charla. ¿Cómo lo hacemos? Creo que ahí es donde entra el consumidor responsable. El que en vez de ir a comprar al Cortes Inglés tenemos que ir a la librería independiente. Ese librero que vive de los libros que vende puede ser un gran activista cultural. Lo que no vale es comprar los libros en El Corte Inglés y después ir a la charla en la librería independiente. Quiero decir con esto que hay que comprometerse. Hay que suscribirse a los medios que plantan cara, hay que comprar en las cooperativas de trabajadores, hay que ir a ver el teatro libre… Por ejemplo, cuando vimos tu obra Retrato de un joven capitalista español pensé: «Este tío lo ha conseguido». Ha convertido lo que podría ser una charla más, en una obra de arte… por la que se paga una entrada: ¡A ver si Albano se pone las pilas y le da un toque «artístico» a nuestras charlas sobre consorcios, consejos rectores y gerentes sanitarios!

Albano Dante-Fachín

Sí, le estoy dándo vueltas. Pero lo veo un poco crudo poder competir con Alberto San Juan!

Alberto San Juan

En esta situación, es importante que utilicemos bien nuestros recursos para poder sobrevivir, pensar en iniciativas diferentes a las que ofrece el sistema.

En vez de comprar en Mercadona, comprar en una cooperativa alimentaría, en vez de dar el dinero del suministro eléctrico a Iberdrola, dáselo a Som Energia, en vez de comprar El País, suscribirse a Cafèambllet y a La Marea.

Albano Dante-Fachín

En vez de comprar libros de Planeta, cómpralos a editoriales alternativas e independientes.

Alberto San Juan

Exacto, es curioso este caso que acabas de mencionar, el de José Manuel Lara, porque él es el principal accionista de La Sexta, donde se emite Salvados y El Intermedio, y a la vez es el principal accionista de La Razón.

Albano Dante-Fachín

Yo creo que para esto hay una explicación.

Alberto San Juan

¿Qué explicación?

Albano Dante-Fachín

Las personas nos identificamos con aquello en que creemos de una manera personal e incluso pasional. Pero un banquero, una junta de accionistas se identifican solo con una cosa: el beneficio que se pueden obtener.

Y si emitir Salvados da audiencia y dinero, ponemos Salvados, y lo pondremos hasta el día que poner Salvados sea más rentable que no ponerlo. El día que millonario del gobierno a los accionistas, Jordi Évole salta. Yo me alegro de que haya un espacio para Salvados, para el Gran Wyoming… pero esa gente está allí no porque La Sexta sea «de izquierdas». Hay que tenerlo siempre muy muy en cuenta. ¿Cuánta gente sabe que detrás de la «izquierdista» La Sexta está el mismo capital de la ultraderechista La Razón? ¡Eso no lo explica ni La Sexta ni La Razón! De todas manera, insisto, si hay este espacio, debe ser aprovechado…yo prefiero que Évole o Wyoming estén en La Sexta a que no estén…