Opinion · Recuperar el presente

Aprender de la diversidad cultural y social del Sur

“Una de las mayores virtudes del pensamiento de Boaventura de Sousa, que conversa aquí  con Antoni Aguiló, es que no simplifica la realidad. No busca recetas fáciles para realidades que no lo son. Se trata de un libro complejo, poliédrico, como compleja y poliédrica es la realidad con la que las fuerzas políticas transformadoras tienen hoy que enfrentarse en Europa”
Joan Subirat

Durante siglos, Europa occidental se ha arrogado el derecho de dictar al mundo cómo tiene que pensar y actuar, reproduciendo, a modo de espejo universal, una cultura y un pensamiento decisivos para los intereses del Norte global. Sin embargo, las herencias del colonialismo, del capitalismo y del patriarcado parecen haberla incapacitado no solo para aprender de aquellos a quienes el espejo eurocéntrico siempre atribuyó una dolorosa imagen de inferioridad, sino incluso para resolver sus propios problemas.

Inspirado en la Alicia de Lewis Carroll, este libro es una invitación a cruzar al otro lado del espejo para atravesar el abismo de lo invisible, de lo indecible y de lo impensable, para potenciar las posibilidades del conocimiento y ampliar los horizontes de la lucha compartida. Partiendo de los planteamientos de las epistemologías del Sur, Boaventura de Sousa Santos y Antoni Aguiló reflexionan, en una elocuente y perspicaz conversación, sobre las grandes tensiones políticas, sociales y epistemológicas que se ciernen sobre el escenario europeo actual, atendiendo al compromiso de buscar alternativas de emancipación que permitan descolonizar, desmercantilizar y despatriarcalizar el continente para que Europa se reconcilie con el mundo, pero también para que se reconcilie consigo misma.

Y ante este panorama la propuesta, la invitación de Sousa y Aguiló es a ver otras posibilidades, a no contentarnos con lo que ya dábamos por supuesto. A ir más allá de lo que está presente. A no resignarnos. Sin miedo. Ya que “el miedo es la otra cara de la ausencia de alternativas”. Salir del Norte para mirar desde el Sur. Mirar desde los que no han construido la Historia. A salir del Norte para (re)descubrir el Sur.  A reivindicar la democracia como la forma contemporánea de la Revolución. A no resignarnos. A dudar de lo que dábamos por supuesto. A problematizar conceptos sin pretender instaurar una «teoría general» ni dar recetas ni respuestas concluyentes. A repensar el pasado trágico para reconstruir un futuro a la luz del presente.

Esta reflexión conversada parte  de un afán del presente por interrogar al pasado, y por lo tanto, recorre un camino de búsqueda de alternativas movido por indicios, pistas y propuestas de futuro que nos permitan ampliar nuestras miradas más allá de las fronteras que la limitan, la reducen, la empobrecen.

Y frente a una Europa agotada le interpelan:

¿Y si Europa, como espacio geopolítico y geoeconómico, en lugar de ser la solución a los problemas del mundo, fuese en sí misma un problema? ¿Acaso Europa es tan singular como para contar solo consigo misma y tiene la capacidad de resolver los problemas actuales? ¿O a la inversa, es parte del mundo con el que puede y debe aprender? ¿Cuáles son las condiciones que permiten aprendizajes mutuos? ¿No radica precisamente ahí la oportunidad histórica de que el Norte global aprenda de las experiencias del Sur global? Y en definitiva, ¿hasta qué punto estamos preparados para vivir en un mundo de posibilidades compartidas, de modos de producción de sentido transformador, de modos desafiantes de expresión y de maneras contestatarias de concebir el mundo?

Una reflexión muy oportuna ante  las coyuntura electoral que  se avecina.