Opinion · El repartidor de periódicos

Las perseidas en Catalunya

elmundo.750A veces un solo párrafo, una sola pincelada informativa perdida en una sección no seminal de un periódico, te explica España. Ha pasado esta semana, pues es fenómeno que suele alinearse con las estrellas fugaces desatadas, lágrimas de San Lorenzo o perseidas. El acontecimiento pudo divisarse en la madrugada del 12 de agosto en la última página del diario El Mundo. Lo firmaba Emilia Landaluce, que va camino de convertirse en la gran musa de la frivolosofía española. Es implacable incluso cuando frivolosofa contra sí misma. Aquel día su víctima fue Victoria Álvarez, ex novia de Pujol Jr. (primogénito del ex molt honorable), grabada en secreto en conversación con Alicia Sánchez Camacho en La Camarga: viajes a Andorra con el hereu, confesiones de alcoba, bolsas repletas de dinero, pujolesca cruda. Qué difícil es abatir la esencia de España, pero qué fácil parece el dardo de Landaluce al inicio de la entrevista:

EMILIA.- Hay quien dice que le deberían dar un título nobiliario

VICTORIA.- La gente me para por la calle para darme las gracias. El otro día, me paró la Policía. No tenía pasada la ITV pero cuando vieron quién era por mi DNI, me dijeron: «Creemos que usted ya ha hecho bastante por este país». Y me dejaron irme.

Esa es la realidad de España en 57 palabras. El fresco breve y certero del conflicto catalán que estamos mordisqueando en estos días. El resumen de todos los Madrid-Barça de la historia. El disco de las canciones cuarteleras de las dos españas. La piel de toro de los antitaurinos. En definitiva, y poniéndolo en pentagrama, la letra del himno intrahistórico español. Que este sí tiene letra.

–No tengo pasada la ITV.

–Váyase tranquila. Creemos que usted ya ha hecho bastante por este país.

Vivimos en un país de gente que no pasa la ITV porque “ya ha hecho bastante por este país”. Hay países ontológicos como Alemania, países odontológicos como Estados Unidos y países oncológicos como España, en los que el cáncer se considera una virtud.

–Soy tan patriota que conduzco un vehículo cuyos frenos sin ITV pueden matar a un niño.

–Váyase tranquila. Creemos que usted ya ha hecho bastante por este país.

Me va a echar mi jefe, porque esto es una revista de prensa. Tendré que hablar de otras cosas. No solo de un pequeño párrafo de Emilia Landaluce que nos cuenta España.

 

abc.750Semos educados

 

Editorial de hoy de El Mundo. La Lomce es una norma en vigor que debe aplicarse en todas las CCAA, titula larguísimo el editorial. Qué buena sintaxis si hubiere buen senhor. “Sin consenso, en un clima de abierto enfrentamiento entre el Ministerio de Educación y las Comunidades Autónomas y con la incertidumbre de fondo del conjunto de la comunidad educativa. Así se cerró ayer la conferencia sectorial de Educación, en la que el nuevo ministro del ramo, Íñigo Méndez de Vigo, descartó la posibilidad de aprobar una moratoria en el calendario de aplicación de la Ley Orgánica para la Mejora Educativa (Lomce). Esta medida preludia la rebelión de las 12 comunidades autónomas que, de forma irresponsable, ya han manifestado su disposición a no cumplir esta norma”. O sea, 12 de las 17 comunidades autónomas se rebelan, y de forma irresponsable, contra la ley Wert. Me parecen demasiadas CCAA como para rebelarse, pues la rebelión es placer de minorías. Y lo de irresponsable es mucho adjetivo si más del 60% de los gobiernos autónomos te están diciendo que estás haciendo el moñas.

Mención aparte merece ese párrafo de El Mundo que habla de los enseñantes distribuidos en la “la incertidumbre de fondo del conjunto de la comunidad educativa”. No conozco a un profesor sumido en “la incertidumbre de fondo del conjunto de la comunidad educativa”. Lo que me da la impresión es que nunca jamás a los profesores se les ha preguntado. Los que están sumidos en “la incertidumbre de fondo del conjunto de la comunidad educativa” son los que nunca han preguntado a los profesores. O sea, los ministros de educación.

elcorreo.750Hablamos sin saber

Editorial de hoy de La Razón, para que todo el mundo sepa que recibir en sede ministerial a un delincuente es lo más saludable y transparente del mundo, de la vida, de la muerte y del amor: “Un ejercicio de transparencia. Eso es lo que se dispone a acometer hoy el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, al comparecer en el Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre la reunión que mantuvo, durante una hora, el pasado 29 de julio, con el ex vicepresidente del Gobierno y ex presidente de Bankia, Rodrigo Rato. Un encuentro en sede ministerial, a plena luz del día, a la vista de todas las personas que en ese momento pudieran pasar por el Paseo de la Castellana de Madrid o de todos aquellos con los que se pudiera topar en la sede del Ministerio del Interior. Nada que ocultar ante un asunto que se circunscribe a una buena relación de amistad de dos compañeros de partido y donde uno de ellos, Rodrigo Rato, le transmite su preocupación por las amenazas que recibe un familiar y le pide consejo. Frente a ello, desde la izquierda, se ha querido construir un castillo de naipes de tráfico de intereses y favores… Faltos de argumentos, los socialistas han querido poner el foco mediático sobre el asunto y no han esperado a la comparecencia parlamentaria de Fernández Díaz porque no confían, dicen, en que salga «nada» de la misma. Sentencian sin ni siquiera oír: le denuncian ante la Fiscalía General del Estado. En este sentido, es indispensable que la Fiscalía actúe con diligencia y no se dilate su respuesta. No debemos olvidar que en este caso están en juego derechos fundamentales de las personas. Con todo, ante esta iniciativa de los socialistas, el titular de Interior ha solicitado a los servicios jurídicos de su departamento el estudio del ejercicio de eventuales acciones penales contra el PSOE por denuncia falsa e injurias. En el PP se ha salido en defensa del ministro, se ha acusado al PSOE de hacer un caso «donde no lo hay» y, a través de su portavoz parlamentario, Rafael Hernando, se ha tachado de «disparate» la denuncia del Partido Socialista. Más allá del intento, una vez más, de judicialización de la política, algo a lo que ya nos tiene acostumbrados la izquierda, pues lo ha llevado a cabo en temas de Sanidad y Educación, lo que pretende el PSOE con una denuncia sacada de contexto y sin esperar a las explicaciones del ministro, es jugar a la confusión. En política, como en tantos apartados de la vida, no todo vale. No es de recibo intentar poner zancadillas políticas a una gestión eficaz como la que representa el ministro Jorge Fernández Díaz. Sus éxitos en la lucha contra el terrorismo de ETA y la amenaza yihadista, su esfuerzo en favor de la seguridad nacional, no pueden estar al albur de una irresponsable política de la izquierda. Primero, escuchar sus explicaciones, y luego, hablar y obrar en consecuencia. Aquí, como en otros asuntos, al PSOE y a los nacionalistas les ha podido el acoso y derribo a una gestión eficaz sobre un asunto del que nada saben”.

Espero que llegue algún día en que no me vuelva a sentir obligado a leer algo así.