Opinion · El repartidor de periódicos

Un niño muerto

aylanLa foto de un niño. Son extrañas las reacciones que puede inspirar la foto de un niño. Muerto. En la playa. ABC, que la publicó en portada, editorializa hoy sobre el asunto y es capaz de incluir a Manuela Carmena y a Ada Colau, a quienes pronto el periódico que dirige Bieito Rubido convertirá en culpables de impedir que Gareth Bale encuentre su posición en el esquema de Rafa Benítez. Se titula el texto La tragedia siria no cabe en una foto, y reza (o blasfema) así: «Publicada por ABC en su se­gun­da pá­gi­na y re­pro­du­ci­da de for­ma des­ta­ca­da en gran par­te de la pren­sa in­ter­na­cio­nal, la fo­to­gra­fía del ca­dá­ver de Ay­lan Kur­di, el ni­ño si­rio aho­ga­do fren­te a las cos­tas tur­cas, im­preg­nó ayer el de­ba­te eu­ro­peo so­bre la aco­gi­da de in­mi­gran­tes y sa­cu­dió a la opi­nión pú­bli­ca, im­pre­sio­na­da por una ima­gen que re­fle­ja de la ma­ne­ra más cru­da la tra­ge­dia del éxo­do de Orien­te Pró­xi­mo. Ex­pre­sio­nes tan de­ma­gó­gi­cas co­mo la de la «red de ciu­da­des de aco­gi­da» pro­pues­ta por Ada Co­lau y sus­cri­ta de in­me­dia­to por Ma­nue­la Car­me­na, o anun­cios co­mo el del pre­si­den­te del Con­se­jo Eu­ro­peo, de­ci­di­do a au­men­tar has­ta 100.000 el nú­me­ro de re­fu­gia­dos ad­mi­ti­dos en la UE, re­ve­lan la hi­po­cre­sía de una cla­se po­lí­ti­ca que no ha du­da­do en su­bir­se al ca­rro de la con­mo­ción y la com­pa­sión pro­vo­ca­das por una fo­to que no es sino el bo­tón de mues­tra de un dra­ma co­no­ci­do e ig­no­ra­do des­de ha­ce me­ses».

acbLa fijación del decano periódico con estas dos damas alcanza estaturas de delirio que en ocasiones invitan a la risa, pero no hoy. Las administraciones locales y autonómicas andan revueltas, y parecen a veces incluso dispuestas a suturar los rotos que por ineficiencia, crueldad o dejadez más altas instancias vienen confeccionando. Ya sucedió con la tarjeta sanitaria, que incluso una persona tan poco sospechosa de revolucionaria como Cristina Cifuentes decidió repartir para solucionar un problema de lesa humanidad contraviniendo la mariana racanería gubernamental. Resulta difícil calificar de hipócrita o demagógica una red de ciudades dispuestas a acoger a los refugiados. Pero todo vale contra Ada y Carmena. Hasta la banalización política de un niño de tres años muerto en la playa.

En páginas interiores, otros columnistas abecederos se ponen más antiguos e incitan directamente a la guerra. Es el caso de Carlos Herrera, que nos advierte de que «Una co­sa es con­mo­ver­se y otra mo­ver­se, y ha­cer­lo en la di­rec­ción ade­cua­da. No nos en­ga­ñe­mos: la so­lu­ción es bé­li­ca y con­sis­te en en­viar sol­da­dos bien ar­ma­dos has­ta aca­bar con to­da esa chus­ma. No bas­ta con bom­bar­dear. Eu­ro­pa, tan es­tu­pen­da, de­be ha­cer­se a la idea de que los ejér­ci­tos no son oe­ne­gés con pis­to­las, ni son me­ros ins­tru­men­tos de «mi­sio­nes de paz». Y los Es­ta­dos Uni­dos, aun­que vea de le­jos el pro­ble­ma de los re­fu­gia­dos ma­si­vos, no de­be mi­rar pa­ra otro la­do y pre­ten­der que sea Irán quien sa­que las cas­ta­ñas del fue­go si­rio».

También se pone cuartelero Ignacio Camacho, aunque algo más sutilmente: «El is­la­mis­mo uti­li­za el éxo­do co­mo ar­ma de gue­rra y no se­rá con éti­cas in­do­lo­ras co­mo po­dre­mos im­pe­dir­lo. Tal vez que­pa dis­cu­tir si los mi­les de ay­lans tie­nen de­re­cho a com­par­tir nues­tra tie­rra pe­ro es se­gu­ro que los asis­te el de vi­vir en la su­ya. Se lo es­ta­mos ne­gan­do por co­bar­día co­lec­ti­va. Au­toen­ga­ñán­do­nos con el re­mor­di­do de­ba­te de la so­li­da­ri­dad por­que es más fá­cil re­unir di­ne­ro que en­con­trar co­ra­je». Qué nostalgia de las cruzadas sienten algunos, olvidando a Einstein: la cuarta guerra mundial será con palos y piedras.

El milagro español

Prosigue la prensa de derechas con su exagerado y algo ridículo canto de las alabanzas de nuestro gobierno. En la semana que nos ha dado a conocer un nuevo periodo de destrucción de empleo y precarización, asombra leer ciertos análisis. ABC: «Es­pa­ña ha pa­sa­do de ser el país que apor­ta­ba la mi­tad del des­em­pleo de Eu­ro­pa a ser el que su­ma uno de ca­da tres nue­vos em­pleos a la zo­na eu­ro. Los bue­nos da­tos son ad­mi­ra­dos en el ex­tran­je­ro co­mo un ejem­plo de re­cu­pe­ra­ción. Ayer, la mi­nis­tra Fá­ti­ma Bá­ñez ex­pu­so las cla­ves de es­te gi­ro ra­di­cal en la reunión del G-20, que tie­ne lu­gar es­tos días en An­ka­ra. Que­da mu­cho por ha­cer, pe­ro el mo­de­lo ya se ex­por­ta». Ya estoy viendo que Fátima Báñez también va a convertirse en cerebro español en fuga, como tantos universitarios, científicos y cacúmenes de toda laya. Pues eso. Que la exporten.

La Razón no está dispuesta a quedarse corta a la hora de analizar el estado de nuestro país de las maravillas. ««Es­pa­ña ha pa­sa­do de ser el en­fer­mo de Eu­ro­pa a la van­guar­dia de la re­cu­pe­ra­ción» . La fra­se de Ma­riano Ra­joy, en­tre­sa­ca­da de un ar­tícu­lo su­yo en la Pren­sa ale­ma­na con oca­sión de su vi­si­ta de Es