El repartidor de periódicos

El 'reymago gate'

larazon.750Como los españoles vivimos bajo una monarquía clamorosamente perfecta e impoluta, el debate nacional sobre reinas y reyes ha de centrarse en la cabalgata de los Magos de Manuela Carmena. Los periódicos de papel están que arden, y con razón. La desazón de los niños ha invadido el país con más feracidad de la que Hitler sementó para invadir Polonia, como escribiría Pemán. Un país de fábula ha de regirse por criterios fabulosos. Y el realismo mágico es Tolstoi comparado con un país que, desde el seis de enero, ha dedicado muchas más páginas de periódico a un desfile de reyes magos que al conflicto sirio, o sea, una guerra allá lejos donde muere mucha gente, niños y tal, lo de siempre, vamos.

568eba2e25ee8Habitamos un extraño espacio intelecto-temporal llamado España en el que un periódico abre su portada con una cabalgata de reyes magos. Las cabalgatas de los reyes magos en el escarpado frente podemita constituyen el asunto más importante del día seis de enero para La Razón. Titulaba el gran Marhuenda: Carmena destrona la magia de los Reyes. Monta una cabalgata a modo de carnaval multicultural y reivindicativo. Como todos ustedes saben, la multiculturalidad y la reivindicación son dos taras mentales de muy difícil cura Nos lo demuestran sabiamente los muy doctos columnistas de La Razón en cada artículo que tan bellamente caligrafían.

elpais.750Asómbrame la hondura intelectual que han de tener estos hombres y mujeres para desentrañar alta política revolucionaria tras una aparentemente candorosa cabalgata de reyes. Estoy seguro de que este nuevo y talentoso periodismo neoliberal de investigación encontrará, a no mucho tardar, pruebas de que el Ratoncito Pérez de los hijos de los pobres fue financiado por Cuba y Venezuela. Menudo es el Ratoncito Pérez, un okupa al fin y al cabo.

Pero dejémonos de divagaciones y vayamos a las irrefutables pruebas científicas divulgadas por la internacionalmente prestigiosa Razón (La, para les connaisseurs). En su página 4 del miércoles, la op. cit. incluye un artículo del columnista y sin duda pensador Julián Cabrera titulado Las Magas de Punta Cana. Este no por breve más inteligente opúsculo no solo se escandaliza porque una mujer dominicana pueda disfrazarse de Rey Baltasar en el obrerísimo barrio madrileño de San Blas, sino que profundiza en la trama filológica de la conspiración, revelando que los reyes magos "son tres señores barbudos y bonachones llegados en camellos y siguiendo a una estrella, y no dicen amol, colol, calol y sabol porque no vienen de Punta Cana, sino de Oriente. Así de claro y de sencillo". Al atisbar el calado de estas agudas reflexiones, comprendí el valor de nuestro periodismo, asumí mi error al minimizar este amargo y trascendente asunto de los reyes magos, y se me quedó peor cara que a Albert Rivera después de un 20 de diciembre.

Mas Julián Cabrera no solo nos ilustra sobre la gangrena que reprentan estos reyes magos de Oriente que no saben pronunciar el español de España, sino que desnuda sus escatológicas perversiones políticas. Y, tras las cabalgatas de los reyes magos podemitas, denuncia Cabrera "algo más que un atisbo de ruptura con valores de un cristianismo inmensamente mayoritario. Es una reivindicación republicana". Como la naturaleza imita al arte, no me extraña que lo primero que hicieran los cruzados contra el anti-Cristo en El día de la bestia fuera disparar contra los reyes magos. Álex de la Iglesia puede presumir de visionario. Y de haber desenmascarado  en poco más de 2000 años a Melchor, Gaspar y Baltasar.

abc.750En ABC, Ignacio Camacho tampoco es insensible al incuestionable hecho de que estos reyes magos serán tan históricamente trascendentes como cualquier toma del Palacio de Invierno, de la Bastilla, del cuartel Moncada. El 15-M es una mariconada revolucionaria al lado de este 5-E que nos ha tocado vivir y combatir. Leed con atención y sensibilidad a Camacho: "No perdonan ni la inocencia de los niños. El proyecto leninista es un diseño totalitario de ingeniería social [...]. Cómo iban los profetas del nuevo orden a soslayar en su propósito revisionista la fiesta de los Reyes Magos; una tradición secular sobre la que invadir con su pedagogía doctrinaria el blando, germinal territorio de la infancia". En resumen: estos perversos reyes magos de Carmena regalaron caramelos a los niños para que los arrojen contra la policía, contra los banqueros y hasta contra los curas.

Isabel San Sebastián, un día después y en el mismo periódico, insiste en la teoría del caramelo-molotov, pero en esta ocasión desde un punto de vista más teológico. Cree que estas cabalgatas han cometido el delito inenarrable (salvo para ella) de "utilizar sin recato la ilusión de los niños como reclamo para deslizar las consignas al uso y verter en sus mentes vírgenes la idea de que la religión es una fantasía más, semejante a la producida por la industria cinematográfica, con personajes de ficción perfectamente intercambiables e igualmente imaginarios". Le tengo que preguntar a nuestra prensa de derechas qué camello de rey mago les pasa el incienso, y con qué lo mezclan. A mí jamás se me hubieran ocurrido tantas verdades alucinantes alrededor de una cabalgata de reyes magos.

Tenemos un ministro del Interior protegido por un ángel de la guarda llamado Marcelo y una prensa que juzga a los reyes magos por sedición. Enfangada en el reymago-gate. Os digo de corazón que España no puede estar en mejores manos. Y, además, nos alegra el hecho de vivir en este hermoso país aconfesional tan pintoresco, y cuna de tan apasionantes debates. Cual este de los reyes magos. Lo del sexo de los ángeles ya se nos estaba quedando algo antiguo como prioridad intelectual.