El repartidor de periódicos

El Ibex Fénix

larazon.200Nuestra derecha no ha entendido que su niño Albert Rivera, el Ibex Fénix, se quiera ayuntar con el rojo socialismo. "El fracaso está garantizado", escribe hoy en La Razón Abel Hernández. "Lo que se ventila a estas alturas es quién fracasa más". Para el columnista, "la tentación [de C´s] de presionar amenazando con romper los pactos en ayuntamientos y comunidades no es de recibo". Pobrecito Albert. O subraya con letras de oro la continuidad de gente en el Senado como Rita Barberá, o pierde el amamante de calostro que le estaban proporcionando los periódicos de nuestra civilizada derecha.

El editorial del planetario diario sobre el tema no nos deja indiferentes, ni a ellos diferentes: "El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, es el candidato que ha ganado las elecciones generales, evidencia que nadie debería pasar por alto a la hora de analizar su respuesta política ante la inversión de los hechos que supone la exigencia, por parte de una oposición excluyente, de que facilite la investidura a la presidencia del Gobierno a un candidato que no sólo ha obtenido menos votos que él sino que, además, ha hecho gala de un comportamiento ideológico sectario hacia el Partido Popular y sus votantes". Ni una palabra de corrupción. Va a resultar que Rivera es menos ignífugo que Pablo Iglesias. Su plan lampedusiano nació con un escollo genético: ¿cómo ocupar desde la inocencia el espacio de una organización mafiosa? Hay quien regala colecciones de Juego de tronos. A Albert Rivera habría que haberle abierto los párpados con El Padrino III. Ya ni siquiera le queda el espacio político que buscaba: ese que habita el miedo al cambio. El acoso judicial que estos días denuncia el PP con impudicia se lo impide. Para ocupar el espacio político del PP, conviene entrar primero en la cárcel de Soto del Real. De eso, parece, no se había dado cuenta nadie en la formación naranja.

elmundo.200El caracazo de Kichi

Si algo horrísono y espeluznante ha traído a España la irrupción de los descamisados de Podemos, es este hartazgo de Venezuela en que vivimos. Rita Barberá, si la aprietan un poco en la rueda de prensa de ayer sobre su casta inocencia, estuvo a un tris de culpar a Nicolás Maduro de la corrupción valenciana. Ahora que Moscú y nuestro oro solo lo citan los fascistas más vintage, Venezuela es el Lucifer de las naciones, el sarampión del planeta, el ósculo de la muerte a la democracia.

El caracazo de esta semana le ha caído al pobre Kichi (José María González, alcalde podemita gaditano), que se ha negado a sufragar la entrega del premio Cortes de Cádiz al opositor venezolano encarcelado por alentar dos asonadas contra Nicolás Maduro que se saldaron con 55 muertos. El editorial de El Mundo de este jueves (Torpedear el premio a López es no defender la libertad) nos hace un retrato así de belcebucino Kichi: "El aparentemente simpático regidor de Podemos se quita una máscara bajo la que también se esconde la dirección de la formación y muestra el rostro de un partido que cuando toca poder gobierna con sectarismo y revanchismo".

Lo que no relata el neoliberal diario es que dicho premio fue otorgado por el anterior cabildo del PP (Teófila Martínez) de una manera un tanto perversa. Con las elecciones ya perdidas, ¡oh votantes del Hades!, Teófila adelantó en diez meses la concesión del galardón, con la única intención de hacerle comer al podemita el apretón de manos con los antibolivarianos. La defensa de los derechos humanos se dirime en otros estilos, creo yo.

La Razón se suma a la égloga. "Resulta incomprensible esa suerte de bula social de la que goza Podemos, pese al cúmulo de abusos, torpezas y actos de desprecio. Tarde o temprano estas conductas les penalizarán", resume en su editorial de hoy el marhuendano periódico adelantándonos las elecciones. Se olvida de que el electorado ya les ha penalizado: son la tercera fuerza política de España. Nada más. Y nada menos.

Esto de confundir bula social con derecho a voto es muy de nuestra derecha. Que, por lo que realmente clama, es por tener bula judicial. Y no descartemos que aun la tenga. Mariano Rajoy, de los creadores del exitoso msn "Luis sé fuerte", sigue siendo uno de los grandes protagonistas de nuestra comedia política. Ay. En España se lee tan poco que ni siquiera hemos leído los papeles de Bárcenas. Y así nos va.