Opinion · El repartidor de periódicos

Pisos en Madrid a 70.000 euros

Bastaba la cuenta de la vieja. Y sigue bastando. Si tú vendes 1.800 pisos en Madrid por 128 millones de euros el piso te sale a menos de 70.000 pavos. Cuando la políglota Ana Botella vendió la vivienda pública a este precio, y al fondo buitre Blackstone (piedra negra), algunos dijimos que mejor hubiera sido ponerlos a disposición de los particulares, pues con 70.000 euros, en Madrid, como mucho adquieres cinco o seis plazas de garaje. ¿Por qué a nosotros, al pueblo, no nos dejaron comprar esos pisos baratos? La estafa era tan fehaciente que a los que hicimos cuentas nos tacharon de manipuladores. Y lo único que queríamos era comprar un piso en Madrid a ese ridículo precio. Como hicieron los socios del hijo de Ana Botellla.

Los estafadores antiguos no distinguían entre timados pobres y timados ricos. Ahora los ricos votantes del PP y aledaños se dejan timar. Les encanta que los engañen. Que se venda territorio español a una multinacional extranjera. Que se vendan los hogares españoles a una multinacional extranjera. Y después, en los balcones de esos hogares que ya no son españoles, colgarán banderazas rojigualdas fabricadas en la China comunista y vendidas por mis queridos y silenciosos chinos comunistas del barrio. Yo creo que los fachas españoles más inteligentes no podemos ser.

Nos engañan y nos gusta.

El timo de Ana Botella, que todos conocíamos desde que su hijo fichó por uno de esos fondos buitre, ha sido tratado por nuestra prensa de papel con distinta consideración. Las casas pagadas con nuestros impuestos, y malvendidas de saldo, solo merecen titular de portada en El País. A El Mundo le pone mucho más este irrefutable notición a dos años vista. En los periódicos de hoy, son más noticia las cosas que pasarán que aquellas que han pasado: “Sánchez cuenta con el separatismo para seguir gobernando en 2020”. Si seguimos dando exclusivas con vistas al 2020, Star Treck acabará siendo nuestra memoria histórica.

La Razón, siempre tan respetuosa con las decisiones judiciales, titula en página 16 que “Botella recurrirá la sentencia política de una jueza amiga de Carmena”.  No solo es que esta magistrada sea o no amiga de Manuela Carmena, dato que el periódico no certifica. El certificado de amistad es muy difícil de rastrear. Nos asegura el diario de Planeta que la magistrada “María Antonia Lozano conoce a Manuela Carmena desde los años setenta, ya que ambas trabajaron en el despacho de abogados de la calle Atocha”. El del atentado fascista. Por eso consideran  ambas delictivo vender pisos públicos en Madrid a 70.000 euros. Son unas rojas manipuladoras. Y el director de La Razón, Francisco Marhuenda, solo por casualidad ejerció durante el aznarato como jefe de gabinete de Mariano Rajoy. Sus fotos lamiéndole el alma a la vendedora de pisos Ana Botella son asequibles a todos y apenas requieren control parental.

El ABC hoy me desmorona. En su sección protagonistas le pone una flechilla para abajo a Ana Botella por este asunto. Cuando la derecha reconoce a sus chorizos, es que viene más derecha. ¿Cómo se atreven a ponerle una flechilla para abajo a esta señora, cuando todo el mundo sabe que su Josemari jamás ha sufrido gatillazos? Como sigamos así, vamos a tener que irnos a leer los periódicos a otros países. Con lo españolazos que nosotros somos.