Opinion · El repartidor de periódicos

Titulares de futuro

Una de las cosas que más me fascina de España es su senectud. Nos hacemos viejos antes de perder nuestras primeras ilusiones. La noticia de apertura de El Mundo de hoy es que «El PP pedirá un gesto verbal de Cs a Vox para salvar los pactos». Pasan tan pocas cosas en el presente que ya titulamos en futuro. Y no auguramos grandes catástrofes o cataclismos, sino que anunciamos un posible gesto. Un ademán. Pero, ¿cómo hacer un gesto verbal? O es gesto o es verbal. La verdad es que no entiendo por qué los viejos periódicos llevan ahora los jeroglíficos en portada. Los nuevos partidos, que iban a ser viento que destrozara las puertas, se han convertido en bisagras de esas mismas puertas. Cerradas.

La Razón nos informa de que Sánchez «blanquea el voto de Bildu». ¿Cómo se blanquea un voto? ¿Qué producto se le echa a la lavadora? ¿Es necesario centrifugar, como en la santa transición? Tengo la lavadora a reventar llena de urnas.

También en portada, ABC nos dice que el pacto socialista en Navarra con Geroa Bai y Podemos trae consigo «giños a los presos de ETA». ¿Guiños con el ojo derecho o el izquierdo?, pues eso con el PSOE casi nunca se sabe. ¿Qué significa ese giño? ¿Que alguien lleva la 31 al mus en esta negociación?

Pues nada. Guiños, blanqueos y gestos. En eso se resume la actualidad de este día. El periodismo contemporáneo consiste en sustituir hechos por sugerencias: esto está pasando, pero no te lo podemos demostrar, oh estúpido lector. Dentro del guiño, del gesto y del blanqueo caben tantas interpretaciones que después cada uno puede elegir cómo digerirlas. Y se sentirá informado. Fíjate qué guiño ha hecho Sánchez a los presos de ETA, usando su supermirada monclovita que atraviesa los muros carcelarios. Como los de Bildu han sido blanqueados, están todos hoy tomando de nuevo el sol en la playa de la Concha para disimular. Y, en cuanto al «gesto verbal» que según El Mundo le exige el PP a Ciudadanos para no soliviantar a Vox, pues, pónganse ustedes en la piel de Albert Rivera. El verbo nunca lo ha tenido y el gesto lo lleva torcido desde que no acudió a maitines sorpasso.

El periodismo noticiero murió en manos del declarativo, y ahora el declarativo es asesinado por vagos futuribles interpretables por directores de periódico y jefes de opinión. Si los que escriben estas cosas y los que las generan fueran un poquito más listos, gente simple, como yo, no nos enteraríamos de nada. Pero, lo siento, camaradas directores, no me cuela que en tres de los grandes periódicos de papel de este país sean principal noticia un guiño, un gesto y un blanqueo (que no sea de dinero).

La fábrica de desnoticiar está perdiendo imaginación. Los guiños, los gestos y los blanqueos están otoñizando los kioskos. Los titulares no nos cuentan hechos, sino lo que piensan los directores de los periódicos sobre lo que piensan los líderes políticos que piensan sus bases. Que nadie sabe qué piensan, si tal hermosura hubiere.