El repartidor de periódicos

Los chinos y Sánchez no son de fiar

Os escribía el sábado pasado sobre un editorial de El Mundo titulado Sánchez no es de fiar. Pues se conoce que el bot que escribe los editoriales de El Mundo no entendió la indirecta, y este fin de semana la entrega se titula China no es fiable. Como sigamos así, no se va a poder fiar de nadie el lector de El Mundo.

El periodismo moderno ya no necesita noticias. Basta con que te digan de quién te puedes fiar y de quién no. Es mucho más objetivo, a la par de mucho más barato, pues no gastas en un equipo de investigación sino en un vidente. En el plazo de una semana, ya sabemos los lectores que no podemos fiarnos de Pedro Sánchez ni de 1.400 millones de chinos. Dirá el lector que es mucha gente de la que desconfiar en una sola semana. Se tiene que pasar uno todo el día desconfiando para atender a tantas multitudes. Pero es lo que hay. Yo preferiría que, al principio, hubiéramos empezado a desconfiar de países más pequeños, por ejemplo Holanda, para irnos haciendo a la idea. Y después ya entrar con repúblicas comunistas e incluso con continentes y otros planetas. En plan desescalada. Poco a poco. Pero el periodismo posmoderno es lo que tiene, y henos aquí, una mañana de sábado, desconfiando de 1.400 millones de chinos, de Pedro Sánchez y de un pangolín. Eso nos pasa por querer estar informados. Se nos está poniendo a todos cara de Otelo.

Los españoles somos tan paletos que ahora, a las trolas de toda la vida, les llamamos fake news, pero todavía no conocemos la palabra anglosajona que pueda sustituir sin desdoro el concepto de opiniones torticeras. El español mal traducido pierde mucha riqueza semántica.

En cuanto al contenido, no sé cómo habrá sentado a los 200.000 chinos que viven en nuestro país ese titular que dice que China no es de fiar. Pongamos por caso que algún soplagaitas tuviera la disparatada ocurrencia de culpar al 8-M de la pandemia del coronavirus, y titulara su meditación informativa sobre el asunto Las mujeres no son de fiar. Le llamaríamos machista. No quiero ni pensar la que se montaría si un periódico francés titulara España no es de fiar, aunque fuera en una crónica futbolística. La xenofobia maneja lenguajes muy sutiles.

Pasando a otro asunto, me ha encantado el editorial atemporal de La Razón recordándonos que El problema no es la monarquía. Entre asimilar que los chinos no son de fiar, y no poder bajar al del portal para comprarme una litrona fría y amable, y desvelarme con la monarquía como problema, estoy en un sinvivir. Yo, a un periódico, le pido que me aclare los problemas, no que me enumere lo que no es un problema. Si la monarquía no es el problema, no sé a qué viene tanto desproblematizarla. Debe ser que no suceden cosas en el mundo y la prensa ha de inventarse debates, cual los medievales disertaban sobre el sexo de los ángeles por distraer a los inquisidores y en ese plan.

Si los chinos no son de fiar y la monarquía no es el problema, pocos temas ontológicos nos quedan por resolver esta mañana. De lo del bosón de Higgs ya se había encargado hace meses un propio. La altura del debate mediático español es tan elevada que en un rato le hemos resuelto ya todas las dudas. Tiene usted nuestro permiso para sestear.