El repartidor de periódicos

'Hooligans' de Ayuso

El hooliganismo bufandero de la derecha mediática española anda tan furibundo en defensa de la indefendible Isabel Díaz Ayuso que los periódicos de papel ya devienen caricatura. Tanto es así que, cada vez con más frecuencia, lo más serio que un puede hallar en estas respetables publicaciones son las caricaturas, los chistes, las viñetas.

Hoy, sin ir más lejos, el único atisbo de crítica a la delirante y lisérgica presidenta madrileña lo encontramos en la viñeta de Ricardo en El Mundo. No osa el periódico de la bola editorializar en favor de Ayuso, pues hoy andan más preocupados por defender la sanidad y la educación privadas de ese atentado social-comunista de hacerles pagar el IVA. Vamos a ver, caballeretes: es su mercado, ¡amigos! ¿No son ustedes tan liberales? Pues liberal es que negocios públicos y con evidente afán de lucro como los citados paguen sus tributos y alcabalas.

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) determinó en su informe de 2019 que la exención del IVA a la educación y a la sanidad privadas ahorraría a las arcas públicas 1.694 y 1.763 millones de euros respectivamente. Son muchos más millones que los 27 que se ahorró en 2014 Mariano Rajoy eliminando de los Presupuestos Generales la asignación estatal para la gratuidad de libros de texto solo en Andalucía. Para que nos hagamos una idea de lo que interesa a nuestra derechona la educación pública.

Pero volvamos a Ayuso, que es que me tiene como un adolescente platónico y enamorado y no hago otra cosa que pensar en ella. También le pasa a Santiago González, columnista de El Mundo que dedica su billet-doux de hoy a la ex community manager del malogrado perro Pecas. "Hablaba de la soledad de la presidenta", se lamenta el atribulado amante. "¿Qué iba a esperar la pobre de su socio, Ignacio Aguado, esa carita irredimible que convoca ruedas de prensa para desautorizarla anteponiendo su querencia por el diálogo?". Y es que el diálogo no ha sido nunca el fuerte de los ideólogos de una derecha que limita su oratoria a tres palabras: ¡Viva el rey! Pablo Casado, él mismo lo reconoció, grita "viva el rey cada vez que se enciende una farola". Qué cargación para los vecinos que tengan costumbre de acostarse al ocaso.

En un último ataque de tenorismo zorrillero, Santiago González afea a la lideresa de Ciudadanos, "la bella Inés, la gran decepción de la legislatura", que no utilice sus encantos para ser dama de honor  de Ayuso. Su Pecas particular. Y es que el facherío anda dolido con la dimisión del consejero madrileño de Políticas Sociales, Alberto Reyero, harto de contemplar cómo la inquilina de la Real Casa de Correos y de los aparthoteles de Kike Sarasola envía otra vez a los ancianos de las residencias al matadero. ¡La bella Inés! Qué aromilla a machirulismo destilan esas palabras.

Para ABC las medidas confinadoras impuestas por el gobierno ante la pasividad suicida de la gobernanta madrileña no son otra cosa que un Asalto a Madrid, y así lo titula el torcuatiano diario en un encendido editorial. "Madrid es el escenario de una obsesión política de la izquierda por desbancar a la derecha del Gobierno autonómico que ocupa por voluntad de los madrileños desde hace décadas", se lamenta. Luego, cuando se habla de pasta, se les ve el plumero: "Para los madrileños, el efecto económico puede ser devastador, a razón de seiscientos millones de pérdidas por semana, lo que supondrá una reducción de su economía en un 15 por ciento, en quince días". Del coste de la muerte y el sufrimiento que hablen los rojos, que de morir y sufrir saben más.

En el mismo plan se manifiesta La RazónAcabar con Ayuso a costa de politizar la muerte es el título de una de sus recientes filípicas editoriales. "El enfermizo propósito de la gestión de los Sánchez, Illa y compañía pasa por acabar con Díaz Ayuso a cualquier precio, incluida la salud de los ciudadanos de la Comunidad de Madrid, que es un medio para ellos, pero no un fin. Politizar la muerte desnuda sobre todo la inmundicia y la mezquindad de aquellos que rebasan el mínimo límite moral en el ejercicio de sus deberes públicos", se arrancan los editorialistas marhuendianos. Y es que saben que sus lectores no consultan la prensa extranjera. Esa que se escandaliza cotidianamente del delirio gubernamental de esta señora. No en vano, Madrid ha sido, con diferencia, la región española más afectada por el descenso de turismo extranjero. Si hasta Ciudadanos está huyendo de la toxicidad de Ayuso. Y no se puede decir que estos chicos no estén acostumbrados a tragar.