El repartidor de periódicos

Loa al periodismo satírico de 'El Mundo'

Si os gusta el humor. Si disfrutáis con la Revista Mongolia, con El Jueves. Si adoráis como yo el absurdo casi tántrico de Faemino y Cansado; si aun lloráis la cara de palo de Eugenio y extrañáis las promesas de hablar de política de Tip y Coll. Si sois lectores de Chesterton, de Roberto Arlt, del Eduardo Mendoza más cómico, del Valle-Inclán satírico, de Arrabal, de Wilde, de Cunqueiro. Si cumplís alguna o todas de las adorables condiciones risueñas que acabo de describir, calzaos inmediatamente la mascarilla y salid corriendo de casa para asaltar el kiosko de vuestro barrio y comprad El Mundo de hoy. Qué jartá de reír. Qué necesario en estos tiempos de tristeza distópica y neblinosa el periodismo chirigótico de Francisco Rosell, de Joaquín Manso, de Jorge Bustos, de Federico Jiménez Losantos, de tantos otros. Lenny Bruce era un puto aficionado.

Tras el habitual masaje relajante a la musculatura de Santiago Abascal (Vox admite que sus bases no entienden el auxilio a Sánchez: menudo notición, pedazo Watergate), se arranca la portada del periódico de la bola con este titular de sarcástica fineza quevediana: Podemos recrudece con noticias falsas sus ataques a periodistas críticos. Con deciros que una de las incólumes informadoras a las que se refiere la noticia es Ana Rosa Quintana, y otro es Eduardo Inda, huelga subrayar la vocación esperpéntica de la subsiguiente pieza literaria, acompañada de un desternillante editorial.

Aunque los que practicamos el humor consideramos como pecado mayor el explicar los chistes, os pondré en antecedentes. La primavera pasada, con aportaciones de afiliados y voluntariosos mecenas, Podemos lanzó a la red un órgano más o menos de partido llamado La Última Hora. Elaborado con cuatro duros y tres gatos, desde el minuto cero la iniciativa activó la furibundez hídrica (de hidra) e hídrica (lagrimeante) de nuestros periódicos del sagrado Movimiento Nacional, que simularon amenazada la libertad de prensa y su hegemonía por este ratoncillo entintado. Para partirse el culo, con perdón.

Inadmisible les parecía a nuestros cronistas que un partido político tuviera un medio propio, un canal de propaganda, si queréis. Mundo Obrero, periódico del Partido Comunista de España, ha cumplido ya 90 años. El Socialista, 134 tacos. ABC lleva casi 120 años como portavoz del borbonismo, el franquismo, el nazismo de Hitler, el fascismo de Mussolini y otras lindas ideologías hasta el día de hoy, en que envuelve el marisco de sus herederos.

En su desopilante editorial (Por la libertad, contra el señalamiento), el periódico que mantuvo durante años la falacia aznarista de que el 11-M fue cosa de ETA se pone pitiminí porque la "terminal mediática" de Podemos está por la labor de "poner en la diana a determinados periodistas no porque sus informaciones son falsas, sino justamente porque son ciertas. El siguiente paso ha sido la filtración de datos personales de periodistas para agudizar el linchamiento y terminar de silenciarlos". "Periodistas de prestigio", añade en el último plano.

Pues la verdad, yo no veo muy silenciado al rey del bulo español, Eduardo Inda, maestro del corta y pega y omnipresente en televisiones y radios. El propio jefe de investigación de OK Diario, Francisco Mercado, dimitió acusando a Inda de manipularle informaciones mientras dormía para dañar a Podemos (y Mercado no es precisamente un podemita con rastas ideológicas). Podría seguir hasta inundar internet entero con la enumeración de informaciones falsas que nuestro barbado tertuliano compulsivo ha ido sembrando con la complacencia de nuestros grandes medios de comunicación.

Muy ofendidos se han sentido también los mundialistas editores por otra información del medio podemita: "Joaquín Manso, director adjunto de El Mundo, borra miles de tuits". Pues uno mira y sí que los ha borrado. Que la noticia tenga mayor o menor trascendencia no es cosa que deba yo valorar aquí. Y considerar "datos privados" los que el propio Manso difunde en las nada privadas redes sociales, pues ya tal, que diría el añorado neologista de Pontevedra. No le van a pegar un tirachinazo los boixos nois por este señalamiento, por seguir con el ditirambo kale borroka que tanto gusta a los estilistas deontológicos de El Mundo. Lo que digo. Es para no parar de reírse.

PS: Por cierto, que Felipe VI está de cumpleaños, dice la prensa. No olvidéis caminar por el confinamiento inclinando a cada rato la testuz.