Sobre el tapete

Los simios aporreadores y la madre que los parió

Como les contaba en el fascículo anterior, me hallaba en la fiesta del Master de Harvard adjudicado a la Cabra, con mis congojas cada vez más perjudicadas a la vista del espectáculo de tanto aporreador de primera merodeando por ahí.

Me sentía como el toro en la plaza el día de la corrida sabiendo que lo van a convertir en rabo, filetes y estofado de toro. Más solo que la una. Todos contra el pobrecito toro. El picador que te quiere picar; el baranda de turno banderillar; los entendidos del tendido 2 y los del 7 que esperan que la espiches como un toro bravo y de casta valiente; el personal de sombra ufanos con sus purazos y los pringados de sol con sus pañuelitos en la cabeza; el torero con la muleta, el estoque, la espada y la puntilla para darte la ídem; los de la ganadería, si te he visto no me acuerdo; y, dispuestos a que no te escapes, los del programa Tendido Cero de RTVE, los guardias civiles, el presidente, el chico de los helados, el ministro de Cultura y la Casa de Su Majestad Le Roi (que son grandes aficionados)… Y también está, no podía faltar, no, todo un Premio Nobel de Literatura, uno muy patriota, tanto que ahora anda con dos patrias, una socia filipina y siempre a la greña aporreando independentistas. Lo que se dice un señor y un cosmopolita. Les presento a Mpunto Vpunto Lpunto.

Se trata de un caballero aporreador que está haciendo méritos para que le admitan en la crème de la crème. Porque incluso los más incautos saben que entre los aporreadores, muy especialmente entre ellos, hay clases. Están los aporreadores criados y los aporreadores señores. Los criados llevan sus instrumentos de trabajo bien a la vista y en primera persona. Los señores no hacen tal cosa. Tienen un porte distinguido, parsimonioso, controlado y elegante, lucen sus emblemas simbólicos, y procuran no mancharse las manos de sangre, si pueden evitarlo. La cuna es importante, pero algunos advenedizos escalan por méritos propios hasta la cumbre. Su estatus se puede medir por el número de lacayos, sicarios, villanos, esbirros, matones y secuaces que tienen a su servicio. ¡Qué bien nos lo contó Jean Renoir en su La regla del juego!

Como les iba diciendo, Mpunto Vpunto Lpunto es un escribidor de primera, empezando por la ciudad, los perros y los militares, continuando mucho después con la fiesta del chivo, pasando siempre por la de los toros y, ahora, mejorando lo presente, lo podemos contemplar alternando en la bacanal de la cabra. Una de sus indudables hazañas en la defensa de las gloriosas tradiciones hispánicas, la llevó a cabo con su pluma en una fecha tan temprana como el mes de abril de 2010 frente a lo que, en aquel momento, todavía era un intento de prohibir las corridas de toros en Catalunya. En julio del mismo año la prohibición fue aprobada por ley en el Parlament catalán. Pero, tranqui, que esto lo afinó el Tribunal Constitucional casi cinco años después anulando la ley porque el Estado había declarado la tauromaquia patrimonio nacional. Algún mérito le corresponderá al deslumbrante y fogoso verbo del Nobel bipátrida: "La fiesta de los toros representa una forma de alimento espiritual y emotivo tan intenso y enriquecedor como un concierto de Beethoven, una comedia de Shakespeare o un poema de Vallejo". Esto era tan solo el principio, porque incluso nos descubre que la fiesta del toreo es "una antigua tradición profundamente arraigada en la cultura, una seña de identidad (…) que no puede ser desarraigada de manera prepotente y demagógica". La prohibición (en Catalunya, porque en Canarias las corridas ya llevaban prohibidas diez años, y no le pasaba nada al escribidor) "socaba un fundamento esencial de la vida democrática: el de la libre elección". Los catalanes son unos prepotentes, unos demagogos y unos dictadores. Claro que sí. Por si no eran estos suficientes argumentos, remataba la faena: la prohibición podría "reorientar la violencia empozada en nuestra condición hacia formas más crudas y vulgares, y acaso nuestro prójimo". ¡Toma ya! Menuda es su aproximación a la condición de los aficionados taurinos… En cualquier caso, nuestro Nobel aporreador y toreador es un demócrata de pelo en pecho: "ni yo ni aficionado alguno a la fiesta de los toros obligaría jamás (..) a nadie a ir a una corrida". Un alivio, si señor.

Estaba yo rumiando sobre este personaje, cuando, atención. Paren máquinas, que empieza un audiovisual en una grandiosa pantalla y con mucha pirotecnia. Todo el personal lo siguió embobado. Cuarenta minutos debió ser su duración. Decir que rugían de entusiasmo, es quedarse corto. Era una recopilación titulada: Los Grandes Aporreamientos del Siglo XXI". Era un material con fines didácticos. Uno de los momentos estelares correspondió al aporreamiento de George Floyd, una obra maestra de técnica y ejecución proporcionada, y en el que se puede ver cómo el afroamericano pone su cuello debajo de la rodilla del policía empujando hasta suicidarse. Otras imágenes que no pasaron desapercibidas fueron las de los coches policiales atropellando (perdón, dispersando educada y cariñosamente) a manifestantes que protestaban en Nueva York por una inexistente discriminación racial en los USA.

Pese a su relativa brevedad, los realizadores no se habían olvidado de los aporreamientos en los alrededores del Congreso madrileño (por poner uno de los ejemplos posibles) ni del aporreamiento general, el 1 de octubre de 2017, de catalanes empeñados en votar en urnas (chinas, para más señas); la voz en off lamentaba que no se hubiera podido aporrear a placer a los más de dos millones que, pese a todo, votaron en un referéndum que jamás iba a celebrarse, y que solo un millar de personas tuvieran que recibir asistencia sanitaria. En estos instantes, los cánticos festivos del "a por ellos", resonaron con especial énfasis, sobre todo cuando se mostraban cabezas y caras ensangrentadas, mujeres arrastradas por los pelos, abuelos vapuleados por los suelos, centros escolares destrozados… y la gente queriendo votar con los brazos levantados en señal de paz. Mucho odio, como se demostró jurídicamente en el juicio imparcial contra los sediciosos catalanes.

Hacia el final del audiovisual, se pudo escuchar un murmullo de desencanto y desaprobación, cuando el locutor señaló que en aplicación de la Ley Mordaza, claramente insuficiente, solo se habían podido abrir unos 42.000 expedientes en 2109 relacionados con "desordenes", "desobediencia o resistencia a la autoridad" o "faltas de respeto o consideración" hacia agentes del Orden.

Mal de muchos, consuelo de tontos, podríamos decir, porque la presidencia de TPUNTO (todo en mayúscula, ya que nunca los USA han sido tan grandes) está marcando la vía americana al neofascismo. Es el camino de un presidente equidistante: "hay gente buena en los dos lados", dijo a propósito de la marcha de los supremacistas blancos en Charlottesville en 2017 que arremetieron contra los antisupremacistas.  Veremos en qué acaba. Donde sabemos mucho de esto, es por estos lares. Llevamos 84 años. Y ustedes ya me entienden. Porque, desde luego no me imagino que en Alemania hubiera hoy una mujer duquesa de Hitler con Grandeza de Alemania… ni muchas otras cosas. Grande Jpunto Bpunto:

Lo que pasa es que aquí los encargados del aporreo y del olisqueo son muy profesionales. Había que verlos al terminar el reportaje sobre las grandes gestas del gremio durante este siglo, visitando los estands donde se ofrecían las últimas novedades editoriales propias de su oficio. Incluso había autores firmando sus libros para animar las ventas. En la lista de los más vendidos podían verse títulos como: Aporrea bien y no mires a quién; Política de incentivos para aporreadores; Fisiología del olfateo; Curso Avanzado y Práctico para Aporreadores (con DVD); No preguntes, aporrea; Biografía comentada de Joseph Fouché (imprescindible para llegar a ministro de la Porra); Manual para el éxito en Puertas Giratorias, del Castor a Enagás; Curar la Anosmia en 10 sesiones; La vuelta al mundo en ochenta mil tuits del pensador estadounidense Trump; Obras completas del filósofo del PSC Mpunto Ipunto en cero tomos; Discurso de la ministra de Defensa, Mpunro Rpunto,  a los familiares de víctimas de la Covid-19: "No se han ido solos, estaba el ejército"; Los receptores olfatorios y las fosas nasales; Cómo Aporrear sin esfuerzo; Veinte biografías imprescindibles de Aporreadores… y así todo.

Tengo que reconocer que me ha llegado al alma, por su hondura y gallardía, un reciente tuit de uno de los primeros seres de este planeta a los que llegó la iluminación y la revelación verdaderas: la de Ciudadanos. Tan puro es su compromiso aporreador con la verdadera causa, que ahora abomina de sus traidores excompañeros:

Juan Carlos Girauta, en Twitter.
Juan Carlos Girauta, en Twitter.

No obstante, hay gente malvada que no sabe reconocer el talento original de Jpunto Cpunto Gpunto y le acusa de ser un mero plagiador de otra mente preclara, Apunto Epunto:

Tremending
Tremending

Quizá les había contado ya aquel que diu: Va un señor muy importante a Mercamadrid durante la pandemia del coronavirus y le dice a un currante: "No habéis parado nada, macho". Mismamente. Todo se pega.

Al ver que llega la mañana, Sahrazade, discreta, calla, recordando a todos y a todas, aquellos y aquellas que sí lucharon contra el fascismo, con un himno partisano en la voz de Mercedes Sosa:

Una mattina mi son' svegliato
O bella ciao, bella ciao, bella ciao, ciao, ciao
Una mattina mi son' svegliato
E ho trovato l'invasor

O partigiano, portami via
O bella ciao, bella ciao, bella ciao, ciao, ciao
O partigiano, portami via
Ché mi sento di morir

E se io muoio da partigiano
O bella ciao, bella ciao, bella ciao, ciao, ciao
E se io muoio da partigiano
Tu mi devi seppellir

E seppellire lassù in montagna
O bella ciao, bella ciao, bella ciao, ciao, ciao
E seppellire lassù in montagna
Sotto l'ombra di un bel fior

Tutte le genti che passeranno
O bella ciao, bella ciao, bella ciao, ciao, ciao
Tuttle le genti che passeranno
Mi diranno: Che bel fior

E quest' è il fiore del partigiano
O bella ciao, bella ciao, bella ciao, ciao, ciao
E quest'è il fiore del partigiano
Morto per la libertà

E quest'è il fiore del partigiano
Morto per la libertà

Cuídense y ya saben. CIERRA LA MURALLA.