Los trajes que inspiraron a Sorolla

Como explicaba en el primer post, la moda, como disciplina artística, se inspira en los movimientos sociales y culturales de la actualidad en la que vive. Aunque también, en muchas otras ocasiones se convierte (la propia moda) en fuente de inspiración de otras disciplinas, como podría ser la pintura. Un buen ejemplo de ello es la exposición Joaquín Sorolla and the Glory of the Spanish Dress que inaugurará en diciembre el Queen Sophia Spanish Institute  en Nueva York.

La muestra, concebida por el diseñador Oscar de la Renta, plasmará la indumentaria tradicional que Joaquín Sorolla y Bastida (1863-1923) representó en los monumentales paneles para The Hispanic Society of America. Por primera vez se podrán contemplar sus gráficas descripciones pictóricas de la vida española junto a los modelos de indumentaria que representan.

En 1911 The Hispanic Society of America encargó a Joaquín Sorolla pintar Visión de España, una obra colosal que ocupó los últimos años de su vida activa. Son 14 lienzos de gran formato en los que están reflejados la vida y tradiciones rurales de once regiones de España. Según la experta en Sorolla, Blanca Pons-Sorolla, el artista, con el objetivo de adquirir una “mayor visión real in situ de la gente y los variados paisajes”, viajó por España pintando evocadoras instantáneas de las provincias, después de haber llevado a cabo meticulosos estudios de los trajes regionales, buscando los “trajes y joyas más auténticos, que en algún caso fueron incluso adquiridos por el propio artista”.

Más de 10 pinturas y alrededor de 30 conjuntos de indumentaria masculina y femenina (desde prendas de trabajo a ropas festivas y de ceremonia), así como abundante joyería y accesorios forman parte de  Joaquín Sorolla and the Glory of the Spanish Dress. El Museo del Traje de Madrid ha prestado 27 conjuntos procedentes de su colección de indumentaria tradicional, los cuales, junto con objetos seleccionados de la propia colección del artista, conservados en el Museo Sorolla de Madrid, forman el núcleo de la exposición. Entre ellos destacan un  “traje de vistas” de La Alberca, el traje de charra de la reina Victoria Eugenia de España, un traje de boda de mujer de Lagartera, un conjunto femenino valenciano de lujosa seda brocada inspirado en el siglo XVIII y un traje de pastor de Extremadura.

Completan estos conjuntos de indumentaria una serie de estudios preparatorios procedentes del Museo Sorolla, trajes de luces de torero que han pertenecido a matadores como Manolete, Juan Belmonte, Antonio Ordóñez y Enrique Ponce; y elegantes trajes de fiesta de la Duquesa de Alba, la Condesa de Romanones, la Baronesa de Alacuás o Naty Abascal.

Visión de España no es la única obra de Sorolla en la que destaca el gusto del pintor por representar la indumentaria. En Paseo a orillas del mar (1909) recoge a su mujer y su hija mayor paseando por la playa. La brisa del mar confiere movimiento a sus indumentarias y accesorios convirtiendo sus atuendos en protagonistas del lienzo. En el Retrato de Raquel Meller (1918), Helena en la Cala de San Vicente (1919), Bajo el toldo, playa de Zarauz (1910) e Instantánea, Biarritz (1906) también las prendas se convierten en un elemento indispensable. Curiosamente en todas estas pinturas predominan  los elegantes vestidos en blanco nuclear y el sombrero  como elemento fundamental de la forma de vestir de la época y sociedad con la que Sorolla convivió.

Paseo a orillas del mar