Rosas y espinas

Cinco segundos

La ONU nos dice que cada cinco segundos se muere un niño de hambre. Ahora que yo fumo esta calada de cinco segundos. La FAO asegura que una de cada ocho personas está pasando hambre... Una de cada ocho...Hambre. Son una minoría. Casi extraparlamentaria, si aplicamos la Ley d´Hont. Pasa todo esto. Yo creo que el vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de no sé qué Competencia o Incompetencia, Joaquín Almunia, tiene siempre razón. Cataluña será expulsada del euro si proclama su independencia. Temporalmente al menos, matiza el señor Almunia.

2.267.000 niños viven en España por debajo del umbral de la pobreza. Cada cinco segundos.

-¿Y dónde están esos niños?

-No van a tus colegios, lector.

-Ni a los tuyos, escritor -me contesta el lector a los cinco segundos.

-Vale.

Sin embargo, me parece inadmisible que Artur Mas se escaquee del 12 de octubre. Tal que me pareció altamente alienante que Mariano Rajoy no enarbolara una senyera en la Diada. Cada cinco segundos.

El pasado domingo, en el Camp Nou, se decidía el futuro de la humanidad. Y quedaron empates. A falta de cinco segundos. Ganas de joder. Ahora la población mundial no sabemos qué hacer. Si unir al euro para que se salga de España o separar a Cataluña para que se salga del euro, como insinúa Joaquín Almunia. Si blanquear a Obama o ennegrecer a Romney. Los problemas se nos amontonan, como indican las encuestas del CIS. El Centro de Investigaciones Sicotrópicas. Cada cinco segundos un problema más. Un niño menos. Son muy pocos segundos. Son difíciles problemas. Qué sindiós y qué falta de tiempo. Que nos den un rato más. Más de cinco segundos.

Yo creo que es inhumano que ciertos partidos terminen a empates. Y menos si son un Barça-Madrid y se decide el futuro de la humanidad entera. Deberían jugarse cinco segundos más. A ver si alguien marca. Solo cinco segundos más. Solo cinco segundos. Cada cinco segundos se muere un niño por aquí, dice la ONU.