Rosas y espinas

FG y Pinochet

Anda diciendo Felipe González que Nicolás Maduro es peor que Augusto Pinochet, como yo me atrevo a decir que Felipe González es peor que Francisco Franco. Las tonterías de los grandes estadistas no tienen por qué ser menos gravosas que las estupideces de los pequeños periodistas. Dejémonos de gilipolladas. Hoy, en Venezuela, con el chavismo, hay menos hambre y menos sed, y más niños escolarizados que cuando gobernaba el amigo de Felipe Carlos Andrés Pérez, primer presidente de la historia destituido por corrupción durante su mandato. El madurismo es una mierda, como lo son todos los poderes. Pero el chavismo tuvo sus cosas: en 2003, en Venezuela había un 1,5 millones de personas que no sabían leer ni escribir. Y se hizo un plan. En 2005, en el Teatro Teresa Carreño en Caracas, 28 de octubre, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco, celebró con Hugo Chávez que Venezuela es un Territorio Libre de Analfabetismo (lo mayusculo porque es una distinción, y de la Unesco). Como Pinochet, o sea.

Me hace mucha triste gracia escuchar a españoles decir que en los supermercados caraqueños no puedes comprar papel higiénico, porque no lo hay. La gracia es triste porque me lo dicen españoles que no compran papel higiénico, porque no tienen con qué.

También me apabulla un poco que Pablo Iglesias y los suyos se desmarquen del chavismo, cuando ha sido la primera política inspiradora de un mundo de paz. No les ha salido bien, porque los humanos somos un poquito brutos. Pero han levantado la voz contra un país asqueroso que ha matado a más de un millón de personas en Irak (datos de Research Business) buscando unas armas que no existían. Barack Obama prometió en sus primeras elecciones cerrar la cárcel inhumana e ilegal de Guantánamo. ¿De qué vamos?

Yo no sé si Felipe González tiene negocietes en Venezuela, como se cuenta en los pasillos del Congreso, pero se debería quedar callado. En cuanto al tema de los presos políticos, recordar que en este país tenemos a Arnaldo Otegi metido en el talego por enaltecimiento del terrorismo. ¿No puedo soltar yo aquí un gora ETA? Nunca defenderé a ETA. He pasado diez años de mi vida periodística viajando a Euskadi para contar los entierros de buena gente asesinada por ETA. Pero hoy, Arnaldo Otegi, contra quien tanto he escrito, es un hombre de paz. Y lo quiero en la calle. En mi calle.

Si se pudiera decir, que no se puede por la ley mordaza y tal, yo diría que Felipe González sí que ha sido peor fascista que Augusto Pinochet. Dejémonos de Venezuela, y miremos España. Cada vez que voy a un cajero de noche a sacar pasta, Felipe, veo a un hombre o a una mujer durmiendo bajo bolsas de supermercado. Nunca veo a un hombre y a una mujer, porque eso significaría que aun nos queda derecho a la ternura. Y en eso también has puesto tu piedrita tú, oh ex consejero de Gas Natural Fenosa hasta hace un año, con enormes intereses en Venezuela por la matriz Repsol. No me jodas, ex compañero Isidoro. No me jodas.