Rosas y espinas

Corinna/Juan Carlos: dineros galantes

Nos enteramos por El País de que la justicia helvética investiga si nuestro rey emérito traspasó unos milloncetes a Corinna zu Sayn-Wittgenstein desde una fundación del paraíso fiscal panameño. El amor no conoce fronteras. El romántico ingreso se realizó en 2012, un par de años antes de que Juan Carlos I abdicara y se celebraran elecciones a la Corona, en las que participó un votante y fue elegido por unanimidad nuestro actual Felipe VI, candidato tan preparao que no hubo quién que le disputara el cetro carpetovetónico.

El abogado de la rubia aristócrata ha dejado claro al periódico de Prisa que no hay nada ilegal en esta transacción del Cupido panameño, y solo olvidó puntualizar que los millones eran para que Corinna se comprara unas rosas: "En 2012 nuestra cliente recibió un regalo no solicitado del rey emérito, quien lo describió como una forma de donación para ella y para su hijo, con los cuales se había encariñado". No se dice si esta frase tan larga fue incluida en la casilla 'concepto de la transferencia', pero uno imagina que así fue, y no puede dejar de pensar en las lágrimas del bancario emocionado al leer las razones íntimas del generoso donativo. Sus lágrimas aun gotean sobre la Ñ de España.

Esta cadena de amor infinito tampoco entiende de continentes, pues si el dinero para las rosas pasó en 2012 de Panamá a Ginebra, en 2007 había llegado en forma de 100 millones de euros desde el ministerio de finanzas de la casa real saudí hasta la cuenta opaca de nuestro rey enamorado. De lo cual se deduce que nuestros borbones no solo son el símbolo de la unidad de España, sino también del hermanamiento de diferentes culturas y religiones transoceánicas. Los cutres y abyectos republicanos solo regalan ramilletes de margaritas y leyes de igualdad, para que os hagáis una idea.

Como testigos del millonario arrumaco borbónico comparecieron ante el juez los distinguidos testaferros Arturo Fasana y Dante Canonica, ambos conocidos como contables en Suiza de nuestra encantadora trama Gürtel, y también vinculados a los patrióticos dineros de la familia Pujol allende los Pirineos. Amor y Patria, una vez más, como símbolos inmarcesibles del sentimiento español. Yo creo que Fasana y Canónica deberían sentarse en la mesa de negociación entre el Estado y Catalunya, viéndolos tan capaces de conciliar los intereses de los borbones y los pujoles.

La coincidencia de testaferros entre la dinastía catalana y la borbónica es la que nos hace entender aquella frase que decía que "el amor os hará libres", pues no hay cárcel que pueda encerrar los corazones de Juan Carlos I y de Jordi Pujol.

¿Y el AVE a la Meca, que también sale en la investigación helvética? Pues es evidente que solo es la versión moderna del avecilla que le cantaba al albor al prisionero del romance. Qué comisiones ni qué comisiones. Si es que carecéis de cualquier atisbo de cultura galante, coño.

Y, para darle aun más ternura a esta querencia quizá no ciega, mas sí opaca, está el niño. El niño de Corinna, al que Juan Carlos hace también extensible su regalo. Un niño pobre como los de Chaplin que hoy podrá aspirar a una buena educación gracias a la generosidad de un rey que no es su padre. Me detengo aquí, pues la emoción me embarga. Para cerrar el círculo, fantaseo con un encuentro entre Felipe VI y el corinnito, y que se digan 'primito'. Ay, si nuestro añorado caudillo estuviera aun con nosotros para ver lo bondadoso que le ha salido su valido real.