Opinion · Consumidor indignado

Si la penalización por romper tu permanencia lleva IVA, ahí hay fraude

Puede que el importe de la penalización que te apliquen por cancelar tu contrato de permanencia sea legal (a veces ocurre), pero si le suman el IVA, ahí hay fraude. A continuación reproducimos el número 16 del libro de Rubén Sánchez DEFIÉNDETE de #101fraudes: el de la penalización más IVA.

Que tengamos que pagar una cantidad si abandonamos la compañía antes de finalizar el compromiso de permanencia puede ser legal siempre que se cumplan determinados requisitos, pero que nos digan que la multa es más alta de lo que nos avisaron porque hay que sumarle un impuesto ya tiene telita.

Resulta que los amigos de Movistar, Vodafone, Orange, Yoigo, Jazztel y Ono, cuando aplican sus penalizaciones por baja anticipada, les suman el impuesto sobre el valor añadido. Así que sus castigos se incrementan en nada menos que el 21%.

Y como habrás sospechado, eso es un fraude (FACUA ha denunciado a esas seis compañías). El IVA se aplica a la venta de productos y a la prestación de servicios. Pero las cantidades que nos exigen al romper las permanencias no representan el cobro por un servicio. Más bien se trata de justo lo contrario: pagamos por que dejen de ofrecérnoslo.

Lo que las compañías de telecomunicaciones facturan es una indemnización por incumplir el contrato. Y la Ley del IVA lo deja muy claro: el impuesto no puede aplicarse a «las cantidades percibidas por razón de indemnizaciones (…) que, por su naturaleza y función, no constituyan contraprestación o compensación de las entregas de bienes o prestaciones de servicios sujetas al impuesto» (artículo 78). Tampoco puede repercutirse en «los descuentos y bonificaciones (…) que se concedan previa o simultáneamente al momento en que la operación se realice y en función de él/ella».

En mayo de 2011, la Subdirección General de Impuestos sobre el Consumo hizo pública la respuesta a una consulta sobre este asunto por si a alguien se le suscitaba alguna duda (esas cosas que suelen ocurrir cuando una ley afirma una cosa y algunas empresas se inventan que el castellano es tan rico que puede querer decir lo contrario).

En ese documento, de carácter vinculante, el organismo indica que «las cantidades percibidas por la compañía de telefonía móvil en concepto de indemnización por incumplimiento del contrato al darse de baja el consultante antes de la finalización de su compromiso de permanencia no se incluyen en la base imponible del impuesto dado que, por su naturaleza y función, no constituyen contraprestación o compensación de entregas de bienes o prestaciones de servicios sujetas al mismo».

«Efectivamente», prosigue, «los pagos en concepto de indemnización que recibe la compañía de telefonía no suponen la realización de ninguna operación sujeta al Impuesto, puesto que no corresponden a ningún acto de consumo. No procede, en tales circunstancias, realizar ningún acto de repercusión tributaria, dada la naturaleza indemnizatoria de los pagos en cuestión».

Así que ya sabes, si te exigen una penalización con IVA puedes negarte a abonarla hasta que eliminen el incremento que representa el impuesto. Y si ya la has pagado, ¿a qué esperas para reclamar que te devuelvan tu dinero?

Pero las telecos no sólo aplican el IVA en las multas por la ruptura de los contratos. Algunas también lo hacen incluso cuando el acto no llega a consumarse (me refiero a la entrada en vigor de los contratos) porque nos arrepentimos de haber solicitado el alta mediante una portabilidad de nuestra línea. Jazztel, Orange y Ono así lo advierten en sus cláusulas contractuales. Penalizaciones que, en estos casos, son ilegales tanto si incluyen el impuesto como si no lo hacen.