Ruido de fondo

El Derecho es una ciencia exacta

Robles es la miembra de la comisión permanente del CGPJ partidaria de suspender a Garzón. Es también la que se jacta de haber colocado a más coleguitas que sus adversarios políticos. Fue secretaria de Estado cuando Belloch era ministro de Justicia e Interior. Qué aberración, ¿verdad? Justicia e Interior en las mismas manos. Se unían dos ministerios que deberían estar en permanente tensión. Así de turbio era todo en la última etapa de Felipe González. Al enjuague se prestaron De la Vega, la actual vicepresidenta, que era secretaria de Estado de Justicia, y Robles, que lo era de Interior. Me acuerdo de su rueda de prensa tras la oscura detención de Roldán en Bangkok. Roldán, que sale ahora enriquecido para que todos los niños de España vean que merece la pena pasar unos añitos de cárcel si luego vives con holgura el resto de tu vida. Qué turbio era todo. En qué manos estábamos. Me doy cuenta ahora con el asunto Garzón, que ha retratado a ciertos progresistas del 68. Dicen los equidistantes: no hay que fijarse en los asuntos que ha instruido Garzón, sino en la manera de hacerlo. Al magistrado no se le abren diligencias por haber intentado juzgar los crímenes del franquismo, sino por el modo de hacerlo, por su manera de instruir. Dicen: no es una cuestión ideológica, sino de procedimiento. Ah, bueno, me quedo más tranquilo, es un alivio saber que el Derecho es una ciencia exacta. Robles, Varela... ¿son estos los jueces para la democracia? Pues casi preferiría unos jueces para la dictadura. Por lo menos, sabes qué atenerte. En este trágico sainete de Garzón, los únicos que no engañan a nadie son los de Falange.